Minuto a Minuto

Deportes En vivo: Ghana vs Panamá, Grupo L del Mundial 2026
Ghana y Panamá jugarán el ultimo partido de la jornada en el Grupo L del Mundial 2026 en el Estadio Toronto
Deportes De un ataque con ácido a la gloria con RD Congo en el Mundial: La historia de Yoane Wissa, anotador ante Portugal
Yoanne Wissa, delantero de la República Democrática del Congo, sufrió un ataque con ácido hace cinco años, lo que puso en peligro su carrera
Entretenimiento Inicia Art Basel 2026, escaparate global para más de 4 mil artistas
La emblemática expo suiza tendrá su área principal en Galleries, donde se mezclarán obras de maestros contemporáneos con artistas jóvenes
Internacional Trump pone en duda el futuro del T-MEC: “Preferiría no tener el acuerdo”
El actual T-MEC entró en vigor en julio de 2020 para sustituir al TLCAN y su ciclo de revisión se acaba de abrir tras seis años de vigencia
Nacional SCJN retomará discusión sobre la eutanasia y el suicidio asistido
Una mujer solicitó la intervención de la autoridad judicial para acceder a la eutanasia en la Ciudad de México

Recuerdo del 85:

En el principio es el desbordamiento de la solidaridad, la emoción incomparable de miles de ciudadanos echados a las calles por su propia cuenta para ayudar a otros, para aliviar la tragedia de otros, para insertarse en una marea anónima, admirable, de unidad ante el sufrimiento.

La cara de la solidaridad colectiva ante la desgracia desata una épica mediática, un reconocimiento universal, y confirma el orgullo de pertenecer a esta movilización autónoma, genuinamente espontánea, admirablemente generosa, irrefutable. Aparecen pronto las grandes historias de éxito y rescate, momentos de heroísmo anónimo que serán imborrables.

Luego vienen los primeros choques de la colectividad solidaria con su propio ímpetu y con las restricciones que la lenta realidad y los limitados gobiernos van imponiendo al torrente. Empiezan a aparecer las frustraciones, las quejas, las derrotas ante los escombros.

Crecen los desencuentros de la marea solidaria con las autoridades, el rumor y la desinformación. Se propagan grandes mentiras que acabarán siendo verdades de piedra. Empieza a ser irritante la descoordinación del gobierno con el gobierno, y de todas las formas de gobierno con la sociedad sobreexcitada en las calles y en los medios.

Pasan al primer plano la ineficacia y estupidez, las mentiras que tratan de ocultar el daño, la riña de la opinión pública con sus autoridades y con sus informadores.

Se pasa poco a poco de la solidaridad a la queja, de la ayuda a la exigencia, de la emoción de comunidad sin fisuras al amargo sucedáneo de las fisuras de la sociedad consigo misma y con su gobierno.

Poco a poco la tragedia busca responsables. Los damnificados voltean a la autoridad pidiendo auxilio. La autoridad está rebasada por el tamaño de los daños y por sus propias debilidades.

La marea de la opinión pública cambia entonces. Pasa de la solidaridad espontánea a la búsqueda de responsables.

Las autoridades aparecen poco a poco como responsables y luego como culpables. Primero, de su ineficacia para responder a la tragedia. Luego, de la tragedia misma.

Las consecuencias políticas de esta cardiografía social del sismo apenas pueden exagerarse. Son el verdadero sismo secreto. La elección de 2018 está desde ahora cruzada por sus grietas.