Se antoja, ante esta ingenua pretensión, recordar la recomendación de la abuela de no ser candil de la calle y oscuridad de su casa
Muy poco duró el gusto de que la oficina de control de aduanas y fronteras conocida como ICE en los Estados Unidos, suspendiera las detenciones a supuestos ilegales a bordo de automóviles. Gran parte de los inmigrantes muertos por los agentes de la migra, lo fueron cuando trataron de evadir sus retenes y huir: el reporte oficial, cuando sucede un tiroteo de fatal consecuencia, indica invariablemente que el migrante hizo uso de su vehículo como un arma mortal, provocando así la respuesta a balazos de las fuerzas del “orden”.
La instrucción se dio el pasado martes por la noche, ante las protestas que dos asesinados por el ICE en eventos similares se habían producido, un colombiano en el pequeñísimo estado de Maine en el norte y un mexicano en el enorme estado de Texas: ninguna de las dos ejecuciones tuvo motivo real.
Ayer mismo el presidente Trump dio marcha atrás, como es su costumbre, y el peligro inminente de muerte resurgió.
La tensión social que la campaña antimigrantes de la administración actual no tiene visos de detenerse, al menos durante el ejercicio del señor Trump. Si, como parece, los republicanos escogen para el 2028 como el candidato sucesorio al hijo de inmigrantes Marco Rubio —hoy secretario de Estado— el panorama no se ve muy promisorio.
El modesto intento de llevar al ICE a los tribunales norteamericanos por el uso indiscriminado de fuerza es un vano esfuerzo propagandístico de la señora Sheinbaum: con el motivo legítimo de defender a los paisanos en el norte, procura convocar a una falsa unidad nacional. Precisamente lo que ha sido torpedeado desde Palacio Nacional desde la llegada de López Obrador y acólitos al poder. Eso, independientemente de que las vías legales en este caso están prácticamente segadas.
La resistencia a un arresto, argüida por un policía, es considerada una falta grave: cualquier agresión física a un policía, ya no se diga la muerte, es garantía de severas penalidades. Por otro lado, los procesos penales allá son costosos y prolongados con poca probabilidad de éxito.
Evidentemente, la intención de la administración mexicana es aparentar una inexistente preocupación por los paisanos, para enviar hacia el interior de México un mensaje de beatífico cumplimiento de lo que son sus obligaciones.
Se antoja, ante esta ingenua pretensión, recordar la recomendación de la abuela de no ser candil de la calle y oscuridad de su casa.
PILÓN PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO PORQUE NO DEJAN ENTRAR SIN TAPABOCAS: Terminando de ver el juego de Inglaterra contra Argentina, y recordando la última actuación en la Copa Infantino de Cabo Verde, vuelvo a celebrar el espíritu de superación, coraje, pundonor que nos hace falta a veces.
Viendo a los ingleses no pude olvidar la estrategia a la que acuden mis Tigres de Nuevo León, que con una pinche ventajita de un gol se repliegan a la defensiva.
Válganos de cataplasma y alivio el hecho histórico —ahora todo es histórico— de que la final de la Copa de Futbol se hablará en castellano.
