Minuto a Minuto

mundial 2026 Video: Irán regala camisetas a aficionados en Tijuana
En redes sociales se viralizaron imágenes de aficionados en Tijuana visiblemente emocionados por los regalos de Irán
Nacional Video: Detienen a mujer en Cholula; afirma que tiene vínculos con el CJNG
Ariana F. aseguró que sus dichos sobre vínculos con el CJNG fueron en respuesta al miedo que sintió tras ser detenida en Cholula
Deportes En Vivo: Países Bajos vs Japón, Grupo F Mundial 2026
Japón y Países Bajos ponen en marcha el ultracompetitivo Grupo F del Mundial 2026 en el Estadio Dallas, en Texas
Deportes Mundial 2026: Impiden preguntas en español durante conferencias de prensa en EE.UU.
A algunos jugadores se les ha impedido responder en español durante conferencias de prensa del Mundial 2026 en EE.UU.
Deportes Árbitro somalí vetado por EE.UU. para el Mundial pitará la final de la Supercopa de Europa
Estados Unidos le negó la visa al árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, justo cuando iba a participar en el Mundial 2026

De joven, Jorge Bergoglio conoció y trató a Jorge Luis Borges. Dejó este recuerdo en su autobiografía Esperanza (2004):

“Admiré y estimé mucho a Borges. Me impresionaban la seriedad y la dignidad con las que vivía la existencia. Era un hombre muy sabio y muy profundo.

“Cuando me convertí en profesor de literatura y psicología del Colegio de la Inmaculada Concepción de Santa Fe, impartí un curso de escritura creativa para los alumnos y decidí mandarle, por mediación de su secretaria, que había sido mi profesora de piano, dos cuentos escritos por los chicos.

“Mandó que se los leyeran —ya estaba prácticamente ciego— y le gustaron mucho. Lo invité a dar algunas clases sobre el tema de los gauchos en la literatura y aceptó. Podía hablar de cualquier cosa y nunca se daba aires.

“Con sesenta y seis años se subió a un autobús e hizo un viaje de ocho horas, de Buenos Aires a Santa Fe. En una de aquellas ocasiones, llegamos tarde porque, cuando fui a buscarlo al hotel, me pidió que lo ayudara a afeitarse.

“Era un agnóstico que cada noche rezaba un padre nuestro, porque se lo había prometido a su madre, y antes de morir recibió los sacramentos.

“Sólo un hombre de espiritualidad podría haber escrito esto:

“Abel y Caín se encontraron después de la muerte de Abel. Caminaban por el desierto y se reconocieron desde lejos, porque los dos eran muy altos. Los hermanos se sentaron en la tierra, hicieron un fuego y comieron. Guardaban silencio, a la manera de la gente cansada cuando declina el día. En el cielo asomaba alguna estrella, que aún no había recibido su nombre. A la luz de las llamas, Caín advirtió en la frente de Abel la marca de la piedra y dejó caer el pan que estaba por llevarse a la boca y pidió que le fuera perdonado su crimen.

“Abel contestó: —¿Tú me has matado o yo te he matado? Ya no recuerdo, aquí estamos juntos como antes.

“—Ahora sé que en verdad me has perdonado —dijo Caín— porque olvidar es perdonar. Yo trataré también

de olvidar.

“Abel dijo despacio:

“—Así es. Mientras dura el remordimiento, dura la culpa”.