El día de hoy Banco de México (Banxico) dará a conocer su segunda decisión de política monetaria del año en la que todo indica que subirá la tasa objetivo en medio punto al igual que en las últimas dos decisiones anteriores. Con este aumento, la tasa llegará a 6.50% pero todo indica que aún falta mucho camino por recorrer al actual ciclo de alzas que comenzó en junio del 2021, cuando la tasa objetivos se encontraba en 4.0 por ciento.

De acuerdo a la encuesta de analistas de Citibanamex, la expectativa para la tasa objetivo a fin de año subió de 7.25% de la publicación del 22 de febrero a 7.50% en la más reciente publicada el 7 de marzo. Asimismo, el pronóstico promedio para la tasa objetivo al cierre del 2023 pasó de 7.50% a 7.75 por ciento.

Estos incrementos están directamente ligados al considerable deterioro en las expectativas de inflación de corto y mediano plazos. Aunque la media de pronósticos para la inflación de cierre del 2022 en la encuesta Citibanamex refleja apenas un incremento de 4.51% a 4.97%, esta cifra seguramente se revisará al alza en las próximas semanas.

Hay varios analistas que han hecho revisiones recientes y que anticipan que la inflación al cierre del 2022 podría superar 6 por ciento. A pesar de que a nivel global buena parte de la inflación viene de presiones en los precios de las materias primas energéticas y alimenticias, la inflación subyacente, que excluye alimentos, combustibles y tarifas de gobierno, también se podría revisar considerablemente al alza.

Algunos analistas anticipan que la inflación subyacente podría cerrar el año por arriba de 6% aunque la encuesta aún refleja un estimado de 4.80 por ciento.

El mercado estará muy atento a los ajustes que pueda hacer Banxico a sus pronósticos de inflación general y subyacente que seguramente serán revisados al alza considerablemente. En el último anuncio de política monetaria, llevado a cabo el 10 de febrero, Banxico estimó que la inflación general y la subyacente cerrarían el 2022 en 4.0% y 4.3%, mientras que para el cierre del 2023 el pronóstico era de 3.1% y 2.7%, respectivamente.

Claramente, las disrupciones adicionales en las cadenas internacionales de suministro, en especial las de las materias primas, detonadas por el conflicto geopolítico en Ucrania, se están traduciendo en una inflación más pronunciada y duradera de lo esperado. Además del continuo deterioro del panorama inflacionario en México, Banxico también estará muy pendiente de la trayectoria de alzas de la Fed.

En este sentido, la semana pasada la Fed validó las expectativas de mercado que anticipan por lo menos siete alzas de un cuarto de punto cada uno para este 2022, seguidas de otras tres alzas para el 2023. Sin embargo, esta semana el Chairman de la Fed, Jay Powell, dio a entender que no se descarta una Fed más agresiva, incluyendo un posible incremento de medio punto en la próxima reunión.

Entre el 15 de marzo y ayer, la probabilidad implícita de un alza de medio punto para la siguiente reunión de la Fed pasó de 9% a 68 por ciento. Como consecuencia, la expectativa para la tasa de fondeo en EU para el cierre de este año se incrementó de 1.9% a 2.2 por ciento.

Tomando en cuenta este contexto, es muy probable que Banxico se vea obligado a endurecer el tono en su comunicado y que como consecuencia el mercado empiece a descontar un ciclo de alzas más pronunciado y duradero. No sería sorprendente que la expectativa de la tasa objetivo para el cierre del 2022 aumente de 7.50% a, por lo menos, 8.0% y que la del 2023 acabe cerca de 9.0% en lugar de 7.75% que hoy se tiene estimado.

Aunque el panorama de crecimiento económico se ha seguido deteriorando y las principales fuentes de inflación vienen por un choque de oferta, se antoja muy difícil que Banxico pueda darse el lujo de no subir la tasa en medio punto. Banxico debe seguir mandando un mensaje contundente de combate a la inflación para lograr una convergencia con la meta en el mediano plazo.

No obstante, es muy probable que la que la votación probablemente sea dividida nuevamente (con al menos un integrante de la Junta de Gobierno favoreciendo un incremento de solamente un cuarto de punto).