Minuto a Minuto

Nacional Aurelio Nuño: “Mientras no haya presupuesto y compromiso, la política educativa es retórica”
Aurelio Nuño, exsecretario de Educación Pública, analizó la crisis del sistema educativo bajo los gobiernos de Morena.
Deportes Maratón de la CDMX 2026: Ruta, horarios y cierres viales
Se espera que en el Maratón de la CDMX 2026 participen aproximadamente 30 mil corredores este domingo 30 de agosto
Nacional Atacan a fuerzas de seguridad entre límites de Zacatecas y Aguascalientes
Los hechos ocurrieron sobre la carretera que conectan Villa García, Zacatecas, con San Rafael de Ocampo, de Asientos, en Aguascalientes
Nacional DEA va por más bienes de García Luna; afirma que todavía hay fallos pendientes en EE.UU.
Terrance Cole, director de la DEA, dijo que EE.UU. tiene procesos judiciales pendientes para recuperar activos de García Luna
Deportes Raúl Jiménez marca en la goleada del Wolverhampton sobre el Stoke City
El atacante mexicano Raúl Jiménez volvió a hacerse presente en el marcador en la goleada de su equipo, el Wolverhampton

Quien quiera cruzar con mirada abierta el año de ideologización y pleito por la historia que promete ser 2021, debe leer y releer lo que Jean Meyer ha publicado en el número de enero de la revista Nexos.

Les guste o no, dice Meyer, los historiadores están metidos hasta el cuello en las conmemoraciones, aun si no quieren asomarse. Han de meterse en esas batallas que están “al servicio de la ideología”, sea para ponerse a favor o para ponerse en contra.

Hay una tercera opción, dice Meyer: “hablar tranquilamente para exponer no la verdad, que no se deja atrapar tan fácilmente, sino la necesidad de dialogar en lugar de pelear conforme a un esquema de Blanco/Negro.

Quien escoge al Blanco, al perder el Negro se vuelve hemipléjico; hemipléjico también el que abraza el Negro y condena al Blanco”.

El reino de la verdad en la historia se encuentra probablemente en las gamas del gris, como quería Nietzsche, un color que nadie quiere para sus fiestas conmemorativas.

La Historia con mayúsculas, de altas inflamaciones y colores heroicos, es una materia peligrosa.

La describió Paul Valery con palabras de fuego citadas por Meyer: “La Historia es el producto más peligroso que la química del intelecto haya elaborado.

Hace soñar, emborracha a los pueblos, les engendra falsos recuerdos, exagera sus reflejos, entretiene sus viejas llagas, los atormenta en su reposo, los lleva al delirio de grandeza o de la persecución, y vuelve las naciones amargas, soberbias, insoportables y vanas”.

La respuesta de Marc Bloch a este dictamen tiene el tono de lo que Meyer quiere decir por “hablar tranquilamente”.

Dice Bloch: “Durante mucho tiempo, el historiador ha sido visto como una especie de juez de los Infiernos, encargado de distribuir a los héroes difuntos el elogio y la condena… Como no hay nada más variable que tales juicios, sometidos a todas las fluctuaciones de la consciencia colectiva o del capricho personal, después de las imputaciones huecas vienen las rehabilitaciones no menos vanas.

Conviene romper con tal maniqueísmo, renunciar a levantar un pedestal para aquel y la columna de la infamia para el otro”. Conviene, sí, no hacer demasiado caso de las columnas ni de los pedestales.