Minuto a Minuto

Deportes India retirará la estatua más alta del mundo de Messi, ¿por qué motivo?
La estatua, ubicada en el barrio de Lake Town de Calcuta, India, representa a Lionel Messi levantando la Copa del Mundo
Deportes Sinner cae en Roland Garros, ¿el calor de París le jugó en contra?
Sinner acabó el partido contra Juan Manuel Cerúndolo en Ronald Garros de forma agónica
Nacional Diputados aprueban anular elecciones por intervención extranjera
Morena y aliados aprobaron el dictamen en donde se agrega una nueva causal de nulidad de elecciones por intervención extranjera
Economía y Finanzas Farmacéuticas invertirán más de 21 mil mdp en México
La Secretaría de Salud detalló que el Gobierno ha mantenido “comunicación muy directa" con farmacéuticas para impulsar la inversión
Nacional Gobierno alerta nueva modalidad de fraude vinculada a líneas telefónicas
La Segob informó que es falso un supuesto evento de operadores de líneas telefónicas. Advirtió que se trata de un fraude

Es la guerra, pendejos.  Florestán

El caso de Ricardo Anaya, como el de cualquier candidato a la Presidencia de la República, es digno de estudio.

Y no me refiero a su ambición de poder, legítima en un político, sino a la práctica constante de que el fin justifica los medios, donde se pierden los márgenes y se separa de la imagen que ha querido proyectar.

Una vez más aludo a aquel joven maravilla que deslumbró en la primera legislatura del gobierno de Enrique Peña Nieto y en el debate de la noche de las elecciones del 5 de junio de 2016 en Noticieros Televisa. Así, lo vi hacerse de la presidencia de la Cámara de Diputados, de la presidencia del PAN y el control del partido, desde donde empezó a construir, vía millones de spots, su candidatura presidencial y dejar a Gustavo Madero en la estacada de la coordinación parlamentaria por lo que se llamó traicionado, pues, aseguró, se la había garantizado.

Anaya avanzaba en la construcción de su proyecto presidencial por encima de todo y todos, al tiempo que lo negaba provocando un rompimiento al interior del PAN, primero, la escisión de la bancada en el Senado y luego con las renuncias de Margarita Zavala, que buscaba la misma candidatura, Javier Lozano, Gabriela Cuevas, Roberto Gil y más. Y no solo pasó encima de ellos, sino de los esquemas de selección partidista del candidato presidencial. Para ello se alió con el PRD, lo nunca pensado, asegurándose la candidatura presidencial y para Alejandra Barrales, su presidenta, la de CdMx, como al final ocurrió, después de negarlo por meses.

Hoy Anaya está atrapado en una acusación de lavado de dinero de la que no ha sabido salir y la oposición lo tiene donde lo quería tener: a la defensiva, hablando de temas penales, y no en campaña. Él acusa una operación en su contra del PRI, pero no acaba de aclarar el caso que se le complica por días, siendo el eslabón perdido, y a punto de ser encontrado, Manuel Barreiro.

Porque esto de las campañas es la guerra y al que no le gusten los tiros, que no vaya al frente, y no me refiero al suyo.

RETALES

  1. CLAVE. La pieza clave en la averiguación de la PGR en torno al caso Anaya y el supuesto lavado de dinero es Manuel Barreiro, al que al principio de plano casi negó, cuando han sido amigos de siempre. Barreiro permanece en Canadá protegido por una suspensión provisional. De cantar él, bye;
  2. CANCELACIÓN. La oficina de Los Pinos o la cancillería de Luis Videgaray tienen que dar a conocer el contenido de la llamada telefónica Trump-Peña Nieto, el martes pasado, que llevó al mexicano a cancelar por segunda ocasión su visita a la Casa Blanca. No nos podemos quedar así o enterarnos por la oficina de prensa de Trump o alguna filtración allá;
  3. NEGOCIACIONES. Ildefonso Guajardo, único negociador del TLC, está en Washington para superar el freno de Trump en cuanto al porcentaje de origen en las autopartes de los automóviles fabricados en la región, lo que para las armadoras es imposible resolver.

Nos vemos mañana, pero en privado

 

[email protected]
Twitter: @lopezdoriga o Web: lopezdoriga.com