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Andrés Manuel López Obrador tenía puesta la mesa de la alianza política que necesitaba para ganar en 2018: la alianza “natural”, con comillas, hacia la “izquierda”, con comillas también, dado que a estas alturas de la política mexicana es difícil definir lo “natural” y lo “de izquierda”.

Todo lo que AMLO necesitaba hacer para fraguar esa alianza era decir que la quería y sentarse a negociar sus términos con los dirigentes del llamado “polo de izquierda”, mayoritariamente el PRD, pero también Movimiento Ciudadano, el inextinguible Partido del Trabajo, y sus respetcivos gobernadores, legisladores y presidentes municipales.

La mesa estaba puesta. El domingo pasado, durante la asamblea de Morena, López Obrador volteó la mesa y le bailó un zapateado encima. Rechazó toda alianza con el “polo de izquierda”, alegando que hay “sumas que restan” y planteando la elección de 2018 como “un plebiscito entre un régimen caduco o el cambio verdadero”.

Su estrategia es saltarse a los lideratos de los partidos que desprecia y quedarse con los votos de las bases.

Puede ser. Fue posible en Ciudad de México y en otras partes, pero encontró un límite en el Estado de México y lo tendrá, seguramente, en la elección de 2018, en cuyos márgenes de victoria, previsiblemente estrechos, los votos del “polo de izquierda”, en especial los del PRD, pueden ser decisivos.

La definición política del domingo tiene un doble costo: no pone al “polo de izquierda” a favor de AMLO y lo deja libre para negociar con otros actores, en particular con el PAN, la construcción de una alternativa de oposición anti-PRI y anti-Morena en 2018.

¿Primer paso a la derrota en 2018?

Ayuda de memoria: en 2005, el partido Alternativa Social Demócrata y Campesina de Patricia Mercado, actual secretaria de Gobierno de Ciudad de México, tocó a las puertas de AMLO en busca de una alianza para las elecciones presidenciales del año siguiente. Fue rechazada y participó sola. Obtuvo 2.7 por ciento de los votos en una elección que AMLO perdió por .5 por ciento. La alianza le habría hecho ganar por 2 puntos.

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