Minuto a Minuto

Deportes #Video: La locura por el pato Merlín llega hasta Canadá
La figura del pato Merlín, una de las figuras virales en el Mundial 2026, ya traspasó fronteras y llegó hasta Canadá
Internacional Trump jubila el Air Force One y lo reemplaza por el polémico avión donado por Qatar
El plan es utilizar el avión catarí de forma temporal como Air Force One mientras Boeing completa la modernización de dos aviones encargados por Trump
Deportes El día que Arturo Brizio insultó al ‘Cholo’ Simeone en Francia 1998
El exsilbante mexicano Arturo Brizio reveló un incidente con el entrenador argentino Diego Simeone durante el Mundial de Francia 1998
Internacional Turquía instala sistema antiaéreo como parte del plan defensivo de la OTAN
Denominado SAMP/T, es un sistema defensivo para misiles tierra-aire desarrollado por Italia y Francia en los años 90, activo desde 1997
Sin Categoría Liverpool ficha a Víctor Muñoz y gana la carrera por la joya española
El extremo es el primer fichaje en la era del entrenador español, Andoni Iraola, al frente de los 'reds', conjunto emblemático de Anfield

Ayer se presentó en la Capilla Alfonsina un libro escrito por Alfonso Reyes pero hecho en realidad, escogido y prologado por Jesús Silva-Herzog Márquez.

Se llama La cosa boba, expresión que el propio Reyes tomó de Santa Teresa para resumir lo que Silva Herzog llama “prosa incidental”, la prosa de las pequeñas cosas, que pasan de la vida diaria a la escritura con la naturalidad de quien respira.

Las cosas bobas que recoge este libro (El Equilibrista, 2019) puede ilustrarse bien mencionando algunos de los títulos del volumen: “¡La Kodak!”, “Caos doméstico”, “Las grullas, el tiempo y la política”, “La sonrisa”, “Elogio del correo”, “Los objetos moscas” y “Plegaria por el agua”.

Este es en muchos sentidos el mejor Reyes, sugiere Silva-Herzog: el escritor Reyes en estado natural, no el inquilino de la antigüedad clásica, no el clásico por descontado de la lengua castellana, sino el que juega a hacer saltar su perro sobre la vara de su bastón, tal como aparece el propio Reyes en la portada de este libro, en el 60 aniversario de su muerte.

No está en La cosa boba el Reyes de los infinitos volúmenes, el de la fija fama póstuma, el Reyes cívico, el Reyes trágico ni el Reyes clásico, sino el Reyes que conversa, el Reyes del espíritu digresivo y de los hechos cotidianos, el Reyes capaz de mostrar la grandeza literaria de su mano cuando se pone a escribir sin propósito, como “cosa boba”.

No es el Reyes de la Cartilla moral que ha puesto a circular el gobierno como una especie de mandamiento laico para mexicanos extraviados, olvidados de la moral y de la verdadera felicidad de la vida que es estar bien con uno mismo y con los demás.

El Alfonso Reyes de la Cartilla moral es el Reyes predicador del respeto a la autoridad y a las jerarquías, inspirado para su escritura en una cartilla militar, que su padre Bernardo guardaba en el librero, y cuya virtud mayor era la disciplina.

El Reyes que necesita la discusión pública, sugiere Silva-Herzog, es el Reyes que conversa, el Reyes de La cosa boba, más que el Reyes del respeto a las jerarquías de la Cartilla moral.

Vale.

[email protected]