Minuto a Minuto

Nacional Balas fabricadas para el Ejército de EE.UU. terminan en manos de narcotraficantes mexicanos: The New York Times
The New York Times apuntó que balas calibre .50 fabricadas en planta militar de EE.UU. terminan en manos de narcotraficantes mexicanos
Deportes Fecha 5 del Clausura 2026 de la Liga MX: Cruz Azul ‘sobrevive’ en Toluca; Pumas y Atlas empatan
Cruz Azul y Toluca dividieron puntos, mientras que Atlas le sacó el empate a Pumas, dentro de la fecha 5 del Clausura 2026 de la Liga MX
Nacional Dragones y leones dan la bienvenida al Año Nuevo chino en CDMX
Cientos de personas se reunieron en el Centro Histórico de la Ciudad de México para iniciar con los festejos por el Año Nuevo chino
Internacional Renuncia el director ejecutivo del The Washington Post tras centenares de despidos
La renuncia del director ejecutivo de The Washington Post ocurre luego de que el rotativo iniciara un proceso de centenares de despidos
Nacional Embajador Ronald Johnson celebra detención del ‘Flaco’ y otras 29 personas en Querétaro
Ronald Johnson, embajador de EE.UU. en México, resaltó que la cooperación estrecha entre ambos países está dando resultados

Todo indica que la oposición va a llevarse una paliza en las elecciones del domingo que viene. No quiero negar la eficacia electoral del oficialismo, pero creo que la verdadera artífice de sus derrotas será la oposición. La razón: no haberse unido y acudir fragmentada a las urnas.

Todo indica que el oficialismo ganará cinco de las seis gubernaturas en juego y, si le va mal, sólo cuatro.

La oposición parece llamada a ganar Aguascalientes y, si le va bien, Durango. Perderá Hidalgo, Oaxaca, Quintana Roo y Tamaulipas. Si la oposición hubiera reunido todas sus fuerzas en candidaturas comunes, el resultado hubiera podido ser al revés. Habría ganado cuatro y perdido dos.

Esto dicen los números de la intención de voto de las encuestas, veremos los votos reales el domingo. La oposición se ha portado en estas elecciones como si no supiera sumar, como si quisiera perder en vez de ganar.

De concretarse la paliza, se la habrá ganado a pulso. Los partidos solos valen cada vez menos votos. Sus crisis han dado lugar en muchos países a procesos de fragmentación partidaria. La fragmentación, a su vez, ha creado la necesidad de alianzas electorales.

Tanto que podría decirse que la nueva unidad de competencia electoral no son los partidos, sino las alianzas y las coaliciones.

Entre más rápido abandonen los partidos su narcisismo partidario, más rápido se beneficiarán de las alianzas que la fragmentación política exige para triunfar en las urnas.

El proceso de alianzas empezó en México hace un tiempo, pero sólo a partir de 2018, las alianzas se volvieron un asunto de supervivencia para los partidos antes dominantes: PAN, PRI y PRD.

Estos partidos se aliaron por primera vez en 2021 y recuperaron, como alianza, competitividad y peso en la política del país. De haberse unido entonces Movimiento Ciudadano, estaríamos viendo hoy con claridad, en el Congreso y en los gobiernos estatales, la condición minoritaria del gobierno.

En las elecciones del próximo domingo los partidos de oposición perderán como partidos lo que hubieran podido ganar como alianza. Habrán tornado una posible victoria en una ominosa paliza, de la que les costará recobrarse.