Minuto a Minuto

Nacional Canciller de Canadá lamenta ataque en Zona Arqueológica de Teotihuacán
A través de redes sociales, la funcionaria calificó el incidente como un “horrendo acto de violencia armada”
Nacional ONG urgen a Senado reactivar discusión de Ley General de Cannabis
La ONG pidió reactivar en el Senado la discusión sobre el cannabis ante la llegada de visitantes con distintas culturas de consumo durante el Mundial
Internacional Irán dice que no acepta “negociaciones bajo la sombra de la amenaza”
Irán hizo estas declaraciones ante posibles reuniones con Washington en Pakistán y nuevas violaciones del alto el fuego por parte de EE. UU.
Nacional Sheinbaum aborda revisión del T-MEC con representante comercial de EE.UU.
La presidenta Sheinbaum refirió que "avanzamos positivamente", tras su reunión con el representante comercial de EE.UU.
Entretenimiento Bunbury vuelve a México con nueva gira de homenaje a la música latina
La gira 'Nuevas Mutaciones Tour 2026' del cantante español Enrique Bunbury comenzará en octubre en territorio mexicano

El juicio contra García Luna es parte de una historia de poder, venganza y frustración que Netflix podría titular La larga pesca de la DEA.

Veremos cómo termina esta temporada.

La historia empieza en 1985, en Guadalajara, con la tortura y el asesinato del agente Enrique Kiki Camarena, a manos de Rafael Caro Quintero.

Desde entonces, la DEA no ha cejado en su intento de subir a la lista de responsables del tráfico de drogas en México a uno o varios peces gordos del gobierno, más gordos que los habituales comandantes, o los habituales jefes de la policía local,  que son la carne rutinaria de panteón y presidio en esta guerra.

Desde el asesinato de Camarena, la DEA ha querido subir al cuadro de los culpables a secretarios, procuradores, jefes del Ejército y presidentes.

Acusaron de estar presentes en la tortura y el homicidio de Camarena al entonces secretario de Gobernación, Manuel Bartlett, y al entonces secretario de la Defensa, Arévalo Gardoqui.

Juzgaron y condenaron con ese cargo a Rubén Zuno, cuñado del ex presidente Luis Echeverría. Zuno murió en prisión.

Desde entonces, cada sexenio hay versiones de prensa o filtraciones de la DEA denunciando y tratando de llevar a juicio a renovados peces gordos, en particular jefes del Ejército y presidentes.

Desde entonces, no hay presidente o secretario de la Defensa que no haya aparecido mencionado como cómplice del crimen en filtraciones o archivos de la DEA.

No le ha ido bien a la DEA con este ejercicio de tiro al blanco, pero su puntería mejoró en estos años. Llevaron a juicio a un ex secretario de Seguridad, Genaro García Luna, e intentaron llevar a juicio al ex secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos.

Si algo queda claro del juicio de García Luna es que los nombres y los cargos de la DEA siguen vivos en sus archivos y que, si algo no hace la corporación, es olvidar.

El nombre del presidente López Obrador apareció mencionado en esos archivos. Lo quiera o no, ya es parte de un capítulo sin estrenar de La larga pesca de la DEA.