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Es un lugar común que Morena y sus aliados ganarán las elecciones de 2024, porque la oposición no es competitiva.

Creo que esto es falso y que puede probarse en tres aspectos:

1. Desde 2021, Morena y sus aliados no han sacado una ventaja sustantiva en votos recibidos frente a los recibidos por la oposición.

2. La oposición ha sido atractiva para el electorado con lo que le ha ofrecido en las elecciones de estos años.

3. Si la oposición fuera unida en 2024, sería muy difícil para Morena y sus aliados derrotarla.

Cuando digo oposición me refiero a toda la oposición: PAN, PRI, PRD y Movimiento Ciudadano.

Quisiera probar estos tres puntos mediante el uso de una única variable: la de los votos realmente emitidos por los votantes y realmente recibidos por los partidos en las elecciones federales y estatales de 2021, 2022 y 2023.

Creo que no hay criterio más exacto para medir una realidad electoral que los votos emitidos, vale decir: la voluntad efectiva, efectivamente expresada en las urnas, de los votantes.

Todo lo demás son aproximaciones: las encuestas, las narrativas, los índices de aprobación presidencial, las historias de oportunismo, corrupción, lealtad o traición; los programas, las promesas, la operación política, la crisis de los partidos, el estado de la economía, de la inseguridad, la ilusión o el desencanto democrático.

A la hora de la realidad electoral, el voto emitido es el rey. Todas las demás variables analíticas se expresan o se condensan en él.

No hay cómo engañarse en esto. Si algo ha traído la democracia al país, es que los votos cuentan y se cuentan, uno por uno.

En todas las elecciones hay registros numéricos rigurosos de cuántos votaron por qué candidato, de qué tamaño fueron las mayorías y las minorías, los votos por cada partido y por cada alianza de partidos.

Esto sí no está sujeto a interpretaciones, ni sesgos: por quién votaron los votantes y cuántos votantes tuvo cada quien.

Presentaré mañana un recuento de votos de los últimos tres años, tanto en las elecciones federales de 2021 como en las de gobernadores de ese mismo año, de 2022 y 2023. Veremos de dónde son los votantes.