La respuesta a Francia es lacónica: “Francia ha ayudado muy poco respecto al tema con el carnicero de Irán, que ya ha sido aniquilado. ¡Estados Unidos se acordará de esto!”
En estos días, Gran Bretaña recibirá el último cargamento de combustibles que salió del golfo Pérsico por el estrecho de Ormuz antes de su parcial clausura. La aviación británica será de las primeras damnificadas, de muchas en todo el mundo: el setenta por ciento de la turbosina que usan sus aviones proviene justamente de la zona del conflicto.
España ha encabezado a los países europeos que se oponen a la guerra de Israel y los Estados Unidos contra Irán. No solamente ha retirado las tropas que con el casco celeste de Naciones Unidas ayudaban a procurar menos guerra, dado que la paz es una quimera, ha informado que los aviones estadounidenses que vayan a esa guerra no pueden usar ni cruzar el espacio aéreo español. Francia adoptó una medida semejante para los aviones que llevan armas y municiones a Israel. La relación de los Estados Unidos con sus socios de la OTAN, Europa, huele a divorcio.
A todos nos afectan las guerras de Ucrania y Medio Oriente; a mayor duración, peor daño a la seguridad y a la economía mundiales. El barril de petróleo, que hace exactamente un año el Brent estaba a 71 dólares con 74 centavos; ayer andaba entre 104 y 106, oscilando siempre a la alza.
Parece que a Donald Trump eso le tiene sin cuidado. Ayer le mandó un mensaje a Gran Bretaña y amigos europeos. En su sitio Truth Social se leyó ayer por la mañana: “A todos esos países que no pueden conseguir combustible de aviación (por el cierre del) estrecho de Ormuz, como el Reino Unido, que se negó a incluirse en la decapitación de Irán, les tengo una sugerencia: Primero, compren de Estados Unidos, tenemos de sobra; y número dos, encuentren un poco de coraje tardío y vayan al estrecho y TÓMENLO”.
De paso, debo mencionar que la visita oficial del rey Carlos a Washington, prevista para finales de abril, no ha sido cancelada.
Trump señala que luego de la ofensiva militar iniciada junto con Israel sobre Irán, Estados Unidos ya no tiene interés en abrir el estrecho de Ormuz. No necesitamos ayuda de ningún país, le dijo en su respuesta a España. El mensaje de ayer prosigue: “Irán ya ha sido esencialmente liquidado. Lo más complicado ya está hecho. Tienen que aprender a luchar por ustedes mismos. Los Estados Unidos de América no van a estar ahí para ayudarles, del mismo modo que no estuvieron disponibles cuando los necesitamos nosotros”.
La respuesta a Francia es lacónica: “Francia ha ayudado muy poco respecto al tema con el carnicero de Irán, que ya ha sido aniquilado. ¡Estados Unidos se acordará de esto!”.
Bravuconadas aparte, lo cierto es que el presidente de Estados Unidos sí considera poner pie de sus soldados en territorio de Irán, pero dejará que los países europeos, que dependen en gran medida de lo que pasa por el estrecho famoso, se rasquen con sus uñas y liberen con su esfuerzo bélico el paso decisivo del petróleo de la región hoy en guerra.
Lo peor que puede pasar es que este conflicto se prolongue dos o tres meses más. Todo el mundo lo va a pagar en las estaciones de combustibles: consecuentemente, en el precio de todos los alimentos y suministros, como los fertilizantes, que se llevan al mercado en vehículos que consumen derivados del petróleo, igual que en la producción de energía eléctrica.
Trump afirma que su país está en conversaciones con el “nuevo” gobierno de Irán. La teocracia de Teherán afirma que miente, que no hay pláticas. Pakistán ofrece su casa para negociaciones.
Nosotros, como el chinito, nomás milando.
PILÓN PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): Asumo que la última cena de Jesús con sus discípulos tuvo lugar bien entrada la noche del miércoles, por aquello de las referencias a la pascua, el pan ácimo y el gallo del amanecer y la negación de Pedro.
Asumo que para los cristianos hoy debe ser el día del arrepentimiento y la ratificación de los principios de su fe.
Asumo y deseo que los que no son cristianos acepten con respeto el pensamiento y convicciones del judío.
