Minuto a Minuto

Ciencia y Tecnología Ternus toma las riendas de Apple ante el reto de la IA y el encarecimiento de componentes
John Ternus asumió este martes 1 de septiembre de 2026 como nuevo CEO de la tecnológica Apple, tras la salida de Tim Cook
Nacional Tren Maya sufre “percance de vía” en Campeche; abren investigación
El Tren Maya confirmó que uno de sus trenes sufrió un "percance de vía" tras salir de la estación San Francisco de Campeche
Nacional Nueva Suprema Corte resuelve 35% menos asuntos
De septiembre de 2025 a agosto del año en curso, la Suprema Corte votó 2 mil 59 proyectos de sentencia, un 35 por ciento menos que en el Pleno anterior
Entretenimiento Anuncian documental sobre la vida de Matthew Perry, ¿en qué plataforma se estrenará?
El documental presentará testimonios nunca antes escuchados de la hermana de Matthew Perry junto con fotos y videos inéditos de la familia
Internacional Haakon VIII jura la Constitución y cientos de noruegos dan último adiós al rey Harald V
El rey Haakon VIII juró gobernar Noruega de acuerdo con su Constitución y sus leyes al tiempo que se instaló la capilla ardiente de su padre, Harald V

Es notorio el regateo del presidente a la clase media, pese a que lo hizo ganar la presidencia, después de considerarlo “un peligro para México” en 2006 y en 2012, pero que en 2018 cambió de idea y le dio los 15 millones de votos con que arrasó en las elecciones.

Ayer, al anunciar apoyos por la depresión económica dijo que “abarcan a la clase media baja y la clase media-media”. Le resulta difícil referirse a la clase media sin adjetivos: propio del populismo latinoamericano que la considera “antagónica a los pobres”.

Sin embargo, la clase media lo llevó a la presidencia, porque su techo de votantes cautivo rondaba los 15 millones. Veamos: en 2006 obtuvo 14 millones 756 mil 350 votos; en 2015 fueron 15 millones 848 mil 827; y en 2018 consiguió 30 millones 113 mil 483.

O sea, fue la suma de la clase media a sus votantes tradicionales lo que le propició la llegada a la presidencia. La misma clase media a la que su corriente política (la organizada en el Foro de Sao Paulo) no le tiene simpatía alguna.

Por ejemplo, la secretaria general de Morena dice:

“El problema que habría que entender es que, cuando sacas a gente de la pobreza y llega a clase media, se les olvida de donde vienen, porque la gente piensa como vive, entonces cuando llegan a ser clase media se les olvida de dónde vienen y quien los sacó”.

Y un ideólogo chavista, Rafael Correa, ex presidente de Ecuador que quiso eternizarse en el poder cambiando la Constitución, afirma: “La clase media es antagónica a los pobres y sucumbe más fácilmente a los cantos de sirena del estilo de vida a lo New York”.

Ese desprecio del chavismo-populismo latinoamericano a la clase media tiene la raíz en Lenin y su razonamiento sobre la “pequeña burguesía”, a la cual desapareció enseguida en la URSS, por “egoísta, ambiciosa, ambivalente y traidora”.

De ahí que lo primero que hacen esos regímenes es denostar a la clase media “ambiciosa y egoísta” en sus demandas históricas de empleos formales, bienes importados, mejores servicios, Estado de derecho, estabilidad económica, seguridad, educación privada…

Los comunistas la vilipendiaban con epítetos como “blancos”, “perros rabiosos”, “burokrataz”, “disidentes”; los chavistas, con

“escuálidos”, “burgueses”; los cuartistas, en México, con “fifís”, “conservadores”, “pirrurris”, “sepulcros blanqueados”…

Pero la clase media en realidad llega a ser inocente, y se suicida electoralmente cada siglo (en los países donde se suicida) porque la bonanza económica en la que surge le hace perder el sentido de lo trágico y olvidar que los errores pueden ser irreparables.

En el México del tercer lustro de este siglo, fueron esos 15 millones de votos extra que…

Nos dieron Cuarta Transformación.