Minuto a Minuto

Nacional Genevieve se intensifica a huracán categoría 1 frente al Pacífico mexicano
Sus desprendimientos reforzarán la probabilidad de lluvias en el occidente mexicano, con posibles afectaciones en estados como Jalisco
Deportes Cruz Azul es el nuevo “Campeón de Campeones”
La Máquina conservó el 3-1 hasta el silbatazo final para levantar el trofeo, sin necesidad de disputar una tanda de penaltis
Deportes Liga MX: Chivas vence de último minuto a Juárez, Atlas gana de nuevo y San Luis le pinta cara a Tigres
Los juegos para este sábado se resumen en dos encuentros que se definieron apenas por la mínima, y un empate donde San Luis fue sorpresa
Internacional Fiesta del Orgullo en Berlín termina en tragedia, ¿qué pasó?
El siniestro fue a las 2 de la tarde tiempo del centro de México, en el Tiergarten: céntrico parque donde celebraban miles de personas
Nacional FGR asegura casi 2 mil 500 perfumes presuntamente falsos en la CDMX
El cateo derivó de la denuncia sobre un local, en la Primera Sección Gertrudis Sánchez, que comercializaba productos con marcas falsificadas

A Lilly Téllez en especial, pero también a nosotros por la entrevista colectiva al presidente Peña Nieto. Antes que nada, subrayo que el juicio del televidente es inapelable. Si él vio un mal programa, no hay nada que objetarle. O si le pareció largo, aburrido, descafeinado, dudoso.

Cosa muy distinta es el encono disfrazado de criticismo en las redes sociales. El insulto tuitero anónimo. La majadería maquinada. La incitación al linchamiento, mal ataviada de espontáneo #hashtag.

Sobre las redes, escribe Mario Vargas Llosa en su reciente novela El héroe discreto: “Los hechos desaparecen bajo un chisporroteo frenético de exageraciones, invenciones, chismografías, calumnias y vilezas donde parece salir a flote toda la maldad, la incultura, las perversiones, resentimientos, rencores y complejos de la gente”.

Una inconmensurable barbarie, la llama el Nobel. Estoy absolutamente de acuerdo. Pero así se juega ahora y hay que asumirlo. Unos toman riesgos (y seguramente se equivocan, nos equivocamos), mientras una multitud impune escupe y lanza excremento. Unos tratan de cumplir los criterios mínimos del rigor profesional, otros mienten y manipulan con desvergüenza. Unos dan la cara, otros se emboscan cobardemente. Ni hablar, es el espíritu de la época.

Sobre las preguntas que he recibido en buena lid, respondo: me invitaron… dije que sí sin pedir detalles… pregunté al Presidente lo que se me ocurrió y pude… no me hizo feliz el ejercicio ni me gustó el programa, pero celebro haber participado.

Un abrazo a Lilly y a mis compañeros de esa noche.