Minuto a Minuto

Nacional El INE, censor de muecas, gestos y sarcasmo
         En fin, que vienen días difíciles para el oficio, pero eso es siempre un reto, burlar al censor, lo que es un ventajoso ejercicio de inteligencia de la que ellos carecen
Nacional El caso Ayotzinapa como “una prioridad de Estado”: Sheinbaum
La Secretaría de Gobernación apuntó que "se agotarán todas las líneas de investigación y se fortalecerán las tareas de búsqueda"
Nacional Otro detenido relacionado con el caso Dafne Zapata
Juan Jesús “M” es hermano de Estrella Mora, la mujer denunciada por la muerte de Dafne Zapata Quintos durante un campamento de verano
Economía y Finanzas Veracruz se posiciona entre los estados con mayor ocupación laboral del país
Veracruz redujo su desempleo a 1.9% en el 2T-2026, ubicándose 8º a nivel nacional con 3.4 millones de personas ocupadas (98.1% de la PEA)
Internacional Trump intensifica sus políticas para frenar la inmigración con más restricciones de visas
El Gobierno de Trump ha endurecido más las restricciones para obtener visas y entrar a EE.UU., en medio de un récord de deportaciones

A Lilly Téllez en especial, pero también a nosotros por la entrevista colectiva al presidente Peña Nieto. Antes que nada, subrayo que el juicio del televidente es inapelable. Si él vio un mal programa, no hay nada que objetarle. O si le pareció largo, aburrido, descafeinado, dudoso.

Cosa muy distinta es el encono disfrazado de criticismo en las redes sociales. El insulto tuitero anónimo. La majadería maquinada. La incitación al linchamiento, mal ataviada de espontáneo #hashtag.

Sobre las redes, escribe Mario Vargas Llosa en su reciente novela El héroe discreto: “Los hechos desaparecen bajo un chisporroteo frenético de exageraciones, invenciones, chismografías, calumnias y vilezas donde parece salir a flote toda la maldad, la incultura, las perversiones, resentimientos, rencores y complejos de la gente”.

Una inconmensurable barbarie, la llama el Nobel. Estoy absolutamente de acuerdo. Pero así se juega ahora y hay que asumirlo. Unos toman riesgos (y seguramente se equivocan, nos equivocamos), mientras una multitud impune escupe y lanza excremento. Unos tratan de cumplir los criterios mínimos del rigor profesional, otros mienten y manipulan con desvergüenza. Unos dan la cara, otros se emboscan cobardemente. Ni hablar, es el espíritu de la época.

Sobre las preguntas que he recibido en buena lid, respondo: me invitaron… dije que sí sin pedir detalles… pregunté al Presidente lo que se me ocurrió y pude… no me hizo feliz el ejercicio ni me gustó el programa, pero celebro haber participado.

Un abrazo a Lilly y a mis compañeros de esa noche.