Minuto a Minuto

Nacional No se había invertido tanto en obras hidráulicas como en este Gobierno: López Obrador
El presidente López Obrador presumió en un informe esta mañana las principales obras hidráulicas de su sexenio
Nacional Cumple 60 horas el bloqueo de ejidatarios en Arco Norte
Ejidatarios de tres estados siguen en el bloqueo de la autopista Arco Norte, justo a la altura del kilómetro kilómetro 148+000
Nacional Suman 190 mil 349 homicidios dolosos en lo que va del sexenio
En lo que va de la Administración de Andrés Manuel López Obrador, las fiscalías han registrado 190 mil 349 homicidios dolosos en México
Internacional Unesco anuncia el lanzamiento de una red mundial para combatir la desinformación
La Unesco informó la creación de una una red mundial de reguladores, apoyada por 124 países, para afrontar los grandes desafíos de internet
Deportes Inicia la Copa América con el Argentina vs Canadá
El Mercedes Benz Stadium de Atlanta presentará un lleno para el partido inaugural de la Copa América entre Argentina y Canadá

El gran dilema de la elección de junio es si el resultado será a favor de la continuidad o del cambio.

No digo “si los mexicanos elegirán la continuidad o el cambio”, porque los votos de este domingo se emitirán sobre una cancha dispareja, que lleva al menos una porción de fraude e ilegalidad en las entrañas.

No estoy seguro de que el resultado final será la expresión de votos que los mexicanos emitieron y contaron libremente, sino bajo distintas formas de compra, coerción, intimidación o violencia.

Sabremos de qué tamaño fue la parte fraudulenta de la elección, a partir del domingo, aunque la violencia y la coerción contra candidatos son ya un foco rojo en el proceso.

Creo que hay razones de sobra para dudar de la legalidad y la transparencia de estas elecciones. Las resume bien Luis Carlos Ugalde: “El López Obrador de 2006 exigiría la nulidad de las elecciones del López Obrador de 2024”.

Tendremos unas elecciones turbias sobre dos visiones claras pero opuestas del país en que estamos y el que hay que construir.

Las visiones de Xóchitl Gálvez y Claudia Sheinbaum divergen radicalmente. Las candidatas presidenciales se disponen a gobernar países muy distintos.

Para Sheinbaum, “estamos viviendo un momento extraordinario. México ha cambiado profundamente, para bien, en lo económico, en lo político, en lo social, pero también en la consolidación de esta nueva forma de pensamiento, el Humanismo Mexicano basado en nuestra historia y en un profundo sentido de fraternidad”.

Es un país rescatado de sus precariedades, que encontró una nueva forma de seguir su camino hacia el bienestar, y aún hacia la felicidad.

Para Xóchitl Gálvez, estamos en un país donde se van perdiendo tres valores fundamentales de cualquier sociedad civilizada: el valor de la vida, dada la violencia que lo azota; el valor de la verdad, dado el discurso oficial que lo gobierna, y el valor de la libertad, dado el proceso de concentración del poder, militarización y erosión democrática de la presidencia de López Obrador.

Uno de esos dos países es falso. Es evidente cuál. Pero la verdad no es el nombre de este juego.