Una entrevista en Kabul (II y final)

Una entrevista en Kabul (II y final)

La semana pasada, veinte años después, en lo que ha sido la guerra más larga en la historia de Estados Unidos, la sombra de Vietnam se repite: su segunda derrota militar

Sigo confinado corporalmente, nunca emocionalmente. Pero el cuerpo ya se está hartando.
Florestán.

Aquella mañana del sábado 24 de enero de 1981, en el palacio del presidium del Consejo Revolucionario de la República Democrática de Afganistán, en Kabul, su presidente, Babrak Karmal, se sentó a la cabecera de una enorme mesa, asintió con la cabeza y le hice la primera pregunta sobre la invasión soviética. Escuchó de su traductor, me miró, respondió en pastún y su interprete me dijo: Esa no es una pregunta amigable para el pueblo de Afganistán. Se levantó sin mirarme y se fue.

Lo miré salir y hablé con uno de sus asistentes a través del traductor. Le dije que abandonar la entrevista tampoco era una actitud amistosa para quienes habíamos cruzado el mundo para verlo.

Pasó un rato tenso y Karmal regresó como si nada. Se sentó y reinició la entrevista con la misma pregunta que respondió sin problemas. Seguimos 50 minutos más. Al final pidió una foto con el grupo y se despidió de mano de todos.

Todo esto lo recuperé tras los hechos de la semana pasada que culminaron con la toma de Kabul por parte del Talibán, tras la salida de las fuerzas estadunidenses.

Y recordé que son invencibles.

Soportaron diez años de invasión soviética, un millón de efectivos, del 24 de diciembre de 1979 al retiro deshonroso, el 15 de febrero de 1989. Murieron 15 mil rusos, pero sobre todo, la derrota soviética.

George Bush, invadió Afganistán el 7 de octubre de 2001, tras al ataque a las Torres Gemelas de Nueva York, el 11 de septiembre de aquel mismo año.

La semana pasada, veinte años después, en lo que ha sido la guerra más larga en la historia de Estados Unidos, la sombra de Vietnam se repite: su segunda derrota militar y otro regreso sin gloria que los políticos han querido maquillar, como siempre, vanamente, y el triunfo del talibán, invencible.

RETALES

1, PARADAS.- El presidente López Obrador hizo bien al desmarcarse de la carta de la SEP que responsabilizaba a los padres de los riesgos de sus hijos en la vuelta a clases y en aclarar que era libre el regreso de alumnos y maestros;

2. HOUSTON.- Hugo López-Gatell tiene problemas dijo que a nivel poblacional los niños corren un riesgo muy, muy muy bajo de contagiarse de Covid. Y apunto: en la pandemia, 138 mil 335 menores se ha contagiado. Solo en julio, 31 mil 168. Y sí, es cierto, a nivel poblacional es muy bajo, pero con ese referente todo es bajo. Incluso las 887 muertes de ayer, el punto más alto desde la crisis de enero. Cuando preocupa la estadística y no las muertes, estamos hablando de otra cosa; y

3. MIGRACIÓN.- En los siete primeros meses de Joe Biden han detenido a 1.1 millones de migrantes, la mitad de los de Trump en sus cuatro años, 2.1 millones, Y lo más grave: de ese total, 99 mil fueron niños sin acompañantes. Solo en julio el número de detenidos llegó a 212 mil, una marca no vista.

Nos vemos mañana, pero en privado.

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