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Las labores fueron apoyadas por pipas de agua de distintas alcaldías, así como por personal del Ejército Mexicano, la Marina y la Guardia Nacional
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Al igual que en el Mundial de 2010, Sudáfrica jugará en la inauguración contra México, en un partido crucial para ambos equipos
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La autoridad consular sugiere revisar con la aseguradora si la póliza habitual incluye atención médica y servicios rutinarios en el extranjero
Trump acerca la lumbre

No pueden alistarse por pendejos.
Florestán.

Donald Trump volvió a colocar a México en el centro de su discurso de seguridad nacional al declarar que el fentanilo es un arma de destrucción masiva. No fue una frase suelta ni una metáfora de campaña: lo hizo al firmar una orden ejecutiva que eleva el tráfico de esta droga a nivel de una amenaza existencial para Estados Unidos, comparable, en su narrativa, con armas químicas o biológicas

Trump sostuvo que ninguna bomba mata a tantos estadounidenses como el fentanilo. Con esa definición, la crisis de los opioides deja de ser un problema de salud pública y para ser un asunto de seguridad nacional. El mensaje es que su gobierno está dispuesto a usar herramientas extraordinarias, legales, financieras y de seguridad,  para combatirlo.

Esto significa una respuesta más dura y amplia, incluyendo sanciones, designaciones criminales más severas, presión diplomática y una expansión del papel de agencias federales, bajo el argumento de proteger a Estados Unidos, de un arma que entra por sus fronteras. Es, también, una forma de reforzar su imagen de presidente de mano dura, en un tema que tiene amplio respaldo interno.

Para México el impacto es directo. Al definir al fentanilo como arma de destrucción masiva, eleva la responsabilidad de origen y tránsito, coloca al crimen organizado mexicano en la narrativa de amenaza estratégica y terrorista.

Así, Trump abre la puerta a mayores presiones políticas, económicas y diplomáticas. No es solo un problema de narcotráfico: es un tema que Trump coloca al nivel de guerra. Y cuando Washington habla de armas de destrucción masiva, la historia demuestra que las consecuencias trascienden discursos.

Esta declaración no resuelve el problema del fentanilo. Pero sí redefine el terreno. Y México, le guste o no, queda en la primera línea.

RETALES

1, MÉTODO.- La violencia en el Congreso de la Ciudad de México en torno a la desaparición del organismo de transparencia, para que quede en control del gobierno de la 4-T, es solo una expresión de lo que están dispuestos a llegar para ser única fe de la verdad;

2. LUZ.- Mientras el apóstol de Cristo en la Tierra, Naasón Joaquín, tan cercano a la 4-T, cumple su condena en California por abusos de menores y enfrenta proceso en Nueva York, un juez negó fianza a su madre por complicidad y encubrimiento. En México, uno y otros no tienen causa pendiente; y

3. IMPUNIDAD.- Alex Tonatiuh Márquez fue cesado por corrupción como director de investigación de la Agencia Nacional de Aduanas por su complicidad en el contrabando de combustibles. El anuncio, inédito, pero que marca, lo hizo la presidenta Sheinbaum. Es de exigir que la FGR de Ernestina Godoy, le abra una carpeta. Es clave en el más escandaloso caso de corrupciòn en el gobierno de López Obrador.

Nos vemos mañana, pero en privado.