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“No me pudiste matar”

Hoy, hace 57 años, empecé formalmente una vida, la del mejor oficio del mundo: reportero. Y voy por más.
Florestán.

 Ayer, con Ciro Gomez Leyva a la distancia física, él desde Madrid, tuve el privilegio de presentar su libro No me Pudiste Matar en su programa de Radio Fórmula, acompañando a Miriam Moreno y a Manuel Feregrino.

          Aquí le comparto algunos pasajes:

           Recuerdo como si fuera esta mañana, aquella noche del jueves 15 de diciembre de 2022 y por primera vez en mi vida de reportero registré lo que nunca: me importaba más la víctima que la nota: que Ciro había sobrevivido al mayor atentado en la Ciudad de México contra un periodista de su talla. Esa era la nota, pero también la advertencia y amenaza: nos hizo más vulnerables a todos.

El día anterior, López Obrador, en su ofensiva permanente contra Ciro, decía: Imagínense si nada más escucha uno a Ciro, a Carlos, a Sergio… No. Es dañino para la salud. Nos puede salir un tumor en el cerebro…”

Luego saldría con la infamia que era, y es, lo suyo, lo del autoatentado.

Y la paradoja: a quien habían querido matar, a Ciro, parecía valerle madre y que lo llevaba muy bien. Yo que lo informé, no lo he superado.

Y destaco del libro lo que llamo el estilo Ciro. Ese entrar y salir del personaje. Ese ser protagonista, pero también narrador por momentos ajeno. El personaje y el reportero, el sujeto y la narración, la historia y el historiador, el que habla de sí mismo como si hablara de otro, el que habla de otro como si fuera de sí mismo. El entrecruzar terapia con personajes siniestros, verdades con mentiras, temor con valentía, preocupación con importamadrismo, valor con levedad, preocupación con indiferencia, angustia con sosiego, tristeza con alegría, milagro con suerte, contención con laxitud, páginas oscuras con luz propia. El mirarse desde adentro y salirse del texto para mirarse desde afuera. El no aceptar que fue un milagro y que la suerte. La antinomia, por agnóstico, de no creer en la otra vida cuando ya la vivía. Porque él ya no está en su palacio y nosotros seguimos aquí, en lo nuestro y los miserables en sus miserias.

Y seguiremos sin escondernos.

RETALES

  1. MISERABLES.- El más despreciable e identificado operador de Jesús Ramírez Cuevas, el traidor de palacio, un sujeto que se autollama molécula, de mierda, claro, llegó al refugio de López Obrador, allá en La Chingada, y subió, de acuerdo a las instrucciones que llevaba, un montaje de foto con el ex, justo, en el día que la presidenta Sheinbaum cumplía su primer año de gobierno. Un día se dará cuenta del traidor que le heredaron;
  2. TREMENDA.- Sí, la tremenda Corte resolvió en septiembre 70 asuntos. La anterior, hace un año, 269. La lealtad por encima de la capacidad; y
  3. APLANADORA.- La mayoría del régimen en el Senado aprobó la reforma a la Ley de Amparo que, insisto, protege más al gobierno que a los ciudadanos, contra el espíritu del legislador original.

Nos vemos mañana, pero en privado.