El camino de Cuatro Caminos

El camino de Cuatro Caminos

En los límites de CDMX con el Edomex se encuentra una de las zonas más transitadas del Área Metropolitana de la capital del país

En los límites de la Ciudad de México con el Estado de México se encuentra una de las zonas más transitadas del Área Metropolitana de la capital del país y uno de los rumbos que más se han transformado en los últimos años: Cuatro Caminos.

Sin embargo, muchas de las miles y miles de personas que a diario pasan o trabajan por ahí, suelen conocer a esa zona con otro nombre, el cual también está presente en los letreros de los cientos de microbuses, camiones y combis que pasan o llegan a ese punto: El Toreo.

La plaza de toros que llegó desde la Condesa

Los chilangos más jóvenes quizá no lo recuerdan, pero hasta 2008 en Cuatro Caminos se encontraba la plaza de toros conocida como “El Toreo”, la cual fue instalada ahí en 1946, cuando se trasladó piedra por piedra desde su lugar original, en la colonia Condesa.

La plaza de toros de la Condesa fue inaugurada durante el Porfiriato, en 1907, y se ubicaba exactamente en donde hoy se ubica una sucursal de la tienda departamental El Palacio de Hierro, en la calle de Durango.

En los años 40, cuando ese barrio estaba en plena transformación, en vez de derrumbar la plaza, se decidió trasladarla a las afueras de la ciudad, a un terreno lejano que estaba en donde hoy se cruzan el Periférico, la avenida Río San Joaquín y la calle de Ingenieros Militares, justo a la salida de la ciudad.

El entonces “Toreo de Cuatro Caminos” se inauguró oficialmente con una corrida de toros el 23 de noviembre de 1947. En los años 60 se decidió aprovechar la plaza para realizar en ella otros eventos, por lo que se le agregó una estructura en forma de domo para instalarle un techo.

Durante la siguientes dos décadas, la obra quedó sólo en eso, porque el techo no se instaló por diversas causas (principalmente económicas); sin embargo, El Toreo sí fue escenario para espectáculos diferentes a la “fiesta brava”, como conciertos, mítines políticos y funciones de lucha libre, algunas de ellas legendarias, como la del 12 de septiembre de 1982, en la que se retiró el Santo.

Fue hasta mediados de los 80 cuando por fin El Toreo tuvo su techo, el cual se aprovechó para colocar anuncios publicitarios, algunos de ellos icónicos, como cuando tuvo enormes logos de la marca Coca-Cola, aunque, en realidad, fue un foro subutilizado durante años.

El ‘Metro Toreo’

También a mediados de los 80, Cuatro Caminos cambió su paisaje y se convirtió en uno de los puntos más transitados de la Ciudad de México gracias a que, en 1984, se inauguró la ampliación de la Línea 2 del Metro.

Hasta antes de ese año, la línea azul llegaba únicamente hasta Tacuba, pero ahora se extendería hasta ese punto limítrofe con el Estado de México, por lo que se construyó también un enorme paradero del cual saldrían diferentes rutas de transporte público rumbo a las nuevas colonias que empezaban a crecer en el Área Metropolitana y que se ubicaban en municipios como Atizapán, Naucalpan, Tlalnepantla y Cuautitlán (y que experimentaron un acelerado aumento en su población después de los terremotos de 1985).

La nueva estación terminal de la Línea 2 del Metro fue bautizada como “Cuatro Caminos”, y fue identificada con la imagen de El Toreo en la señalítica del Sistema de Transporte Colectivo.

Debido a esa imagen, combinado con los usos y costumbres de quienes frecuentaban la zona, esa estación fue mejor conocida como “El Toreo”, en vez de “Cuatro Caminos”, lo cual se refleja hasta hoy en los letreros de prácticamente cualquier transporte público que llega hasta ahí.

Es así como a Cuatro Caminos, y en especial a la estación del Metro, se le sigue conociendo con el nombre de “El Toreo”, a pesar de que ya no existe esa plaza de toros en ese lugar.

¿Y Cuatro Caminos?

El Toreo fue demolido en 2008 y sustituido por un enorme complejo que incluye un centro comercial y un conjunto de edificios, y que fue bautizado con ese mismo nombre.

Pero la zona sigue llamándose “Cuatro Caminos”, como ha pasado desde tiempos prehispánicos, cuando se le conocía así por su ubicación geográfica.

Resulta que este punto se localizaba a unos kilómetros de los límites del Lago de Texcoco y la calzada México-Tacuba, la cual todavía conserva su trazado original (hoy son las calles de Tacuba, Hidalgo, Puente de Alvarado, Ribera de San Cosme y México-Tacuba) y que entonces partía desde el corazón de Tenochtitlán (lo que hoy es el Centro Histórico) hasta terminar por los rumbos donde hoy se encuentra el Circuito Interior (por eso se le conoce como “Riviera de San Cosme” a uno de los barrios ubicados en esa zona). En la época Colonial se extendió hasta lo que hoy es Popotla y Tacuba.

En los tiempos prehispánicos, en la zona que hoy los chilangos y mexiquenses conocen como “El Toreo”, literalmente se juntaban los caminos que llevaban a Tenochtitlán, Azcapotzalco, Chapultepec y Naucalpan, por lo que esa zona fue conocida desde entonces como “Cuatro Caminos”, nombre que perduró tras la llegada de los españoles.

Es por eso que el Metro Toreo en realidad se llama “Cuatro Caminos”, ya que es el nombre por el que ha sido conocida esa zona, al menos, desde el siglo XVI. Por cierto, un famoso álbum de la banda mexicana Café Tacvba también se llama “Cuatro Caminos” debido a diferentes simbolismos, pero uno de ellos es que se trata de un paso obligado para ir a Ciudad Satélite, lugar del que es originaria esta agrupación.

¡Ah!, y en Madrid también hay una zona llamada Cuatro Caminos y una importante estación del Metro que lleva a ella. Pero esa es otra historia.

 

Con información de Carlos Tomasini

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