Debilitando al INE para 2024

En el fútbol, como en la política, no saben ganar pero tampoco saben perder.
Florestán.

No es un secreto, al contrario, es pública y reiterada la animadversión del presidente López Obrador por las autoridades electorales desde su denunciado fraude de 2006, que continuó tras la derrota en las presidenciales de 2012 y desdeñó cuando tanto el Instituto Nacional Electoral, INE, como el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, TEPJF, anunciaron y oficializaron su arrollador triunfo de julio de 2018.

Ya en la Presidencia de la República, uno de sus reiterados objetos de deseo y descalificación han sido esos mismos órganos electorales, al punto de anunciar que la reforma constitucional del año que viene modificará su funcionamiento e integración.

La ofensiva, que han seguido los suyos contra el INE, pasa por el caso Félix Salgado Macedonio que con el eco de Mario Delgado, aseguró que lo exterminarían, tarea en la que están.

Su ofensiva la personifica en Lorenzo Córdova, al que ha convertido en su villano favorito en una estrategia de desgastar y desgastar, que escaló con el recorte de cinco mil 700 millones de pesos a su presupuesto 2022, lo que, dicen en el instituto, les impide llevar a cabo la consulta de revocación que quiere López Obrador.

En esa línea, han llegado a plantear que el INE regrese a la secretaría de Gobernación, como la Comisión Federal Electoral en el pasado priísta que presidía su titular en turno, lo que acabó con la reforma electoral de 1996.

Pero el presidente quiere un INE desprestigiado, desgastado y sin presupuesto, débil para operar el proceso electoral de 2024, por si se ofreciera.

RETALES

1. PUGNA.- A Ricardo Monreal le calentó que en el pleno de la Corte donde se eliminó la ampliación de mandato al presidente Arturo Zaldívar, se hubiera mencionado que el Congreso lo aprobó, olvidando que fue el senador del Verde, Raúl Bolaños quien ya dejó el escaño para buscar la candidatura al gobierno de Oaxaca, fuera el vocero de la orden de Palacio;

2. CABALLERO.- Murió un hombre extraordinario, el querido Pepe Carral, a sus jubilosos y recién celebrados 99 años. Fue director del Bank Of America, el único que el presidente López Portillo no expropió en 1982 por su apoyo al general Lázaro Cárdenas. Y el alma del Club de Industriales al que consolidó como centro de discusión de ideas. Un caballero tal, que cuando caminaba se le escuchaba la armadura. Lo vamos a extrañar;

3. CIDE.- En más de la directora del Conacyt, María Elena Alvarez-Buylla, que es premio nacional de ciencias 2017, mandó de director interino del CIDE, que no es bien visto en la 4-T, al contrario, a José Antonio Romero Telleache que lo primero que hizo fue destituir a la doctora Catherine Andrews como secretaria académica y amenazarla penalmente sino dejaba el cargo. Las pequeñeces de algunos hombres de ciencia.

Nos vemos mañana, pero en privado.