
Aurelio Nuño, exsecretario de Educación Pública, analizó la crisis del sistema educativo bajo los gobiernos de Morena.
La política educativa aplicada por el Gobierno federal actual carece de viabilidad al no contar con presupuesto ni compromiso estructural, afirmó Aurelio Nuño, exsecretario de Educación Pública y artífice de la reforma educativa de 2013, en entrevista concedida al medio La Aurora.
El exfuncionario analizó la situación actual del sector educativo en el país y advirtió que proyectos como la Estrategia Nacional de Atención a la Primera Infancia resultan inoperantes si no van acompañados de recursos financieros y capacidad de despliegue en territorio.
“Puedes decir muchas cosas sobre educación pero, si no hay presupuesto y compromiso político en cuestiones como el problema sindical, es retórica. Se requiere un buen diseño de política pública y presupuesto; si los proyectos no tienen presupuesto, son demagogia y retórica”, aseveró Nuño.
El titular de la SEP sostuvo que el gasto destinado a la educación ha sufrido reducciones continuas. Como ejemplo, señaló que los recursos asignados a la educación inicial mediante los Centros de Desarrollo Infantil (CENDI) —operados bajo influencia del Partido del Trabajo— representan una cuota política cercana a los 500 millones de pesos, cifra que contrasta con los mil millones de pesos presupuestados durante la implementación del modelo educativo en la administración anterior.
Nuño Mayer enfatizó que la eliminación del programa Prospera afectó gravemente la cobertura y el anclaje territorial necesarios para atender a la población de cero a tres años en las zonas más vulnerables.
“Era el programa social que transfería recursos a las familias más marginadas del país con una corresponsabilidad para asistir a la escuela y a las clínicas de salud. Eso desapareció y es una de las razones que explican la caída de la matrícula que ha habido en educación”, puntualizó.
El extitular de la SEP explicó que la atención a la primera infancia requiere de una estructura no escolarizada que visite los hogares y capacite a las familias en prácticas de crianza, modelo que anteriormente se apoyaba en las redes comunitarias de Prospera y en la red de estancias infantiles.
Tras la cancelación de dichas estancias, Aurelio Nuño indicó que los mecanismos del Estado han quedado reducidos principalmente a las guarderías del IMSS y del ISSSTE, las cuales atienden a un porcentaje menor de la población. Sin fondos adicionales ni personal capacitado para el despliegue en campo, concluyó que las nuevas estrategias no cuentan con los elementos operativos mínimos para alcanzar a las comunidades de mayor marginación en el país.
“Lo que les queda es poder dar capacitación y prácticas de crianza en las guarderías del IMSS, del ISSTE y poco más que cubre una población muy pequeña. Pero si no tienen presupuesto adicional, ¿cómo van a hacer ese despliegue territorial? ¿con qué estructura? ¿a quién le van a pagar? ¿cómo los van a entrenar? ¿cómo lo van a hacer?”, refirió
Con información de La Aurora Cultural