Minuto a Minuto

Nacional México exige la devolución de cuatro piezas de origen mesoamericano subastadas en Mónaco
La Secretaría de Cultura pidió respeto por el patrimonio cultural de México y reiteró el llamado a detener la venta de las cuatro piezas
Ciencia y Tecnología Google Finance llega a México para facilitar el acceso a información financiera
Google Finance es una plataforma impulsada por inteligencia artificial para facilitar que las personas accedan, entiendan y siguan la información financiera
Nacional Gobierno CDMX invierte 5 mil 183 mdp en movilidad sustentable rumbo al Mundial 2026
El Gobierno de la Ciudad de México (CDMX) hizo la presentación del plan de movilidad de cara al Mundial 2026
Economía y Finanzas IMSS registró en marzo 32 mil nuevos empleos; mayor cifra para el tercer mes del año
El IMSS elevó a 22 millones 724 mil 680 el total de empleos formales en el país, lo que representa un avance mensual de 0.1 por ciento
Deportes Confirman lesión de Isaac del Toro tras caída: ¿Qué dice el parte médico?
El UAE Team Emirates dio a conocer el primer parte médico sobre la lesión del mexicano Isaac del Toro, tras su caída en la Itzulia 2026
6 de junio
Elecciones organizadas por el INE. Foto de Notimex / Archivo

Por Fernando Vázquez Rigada

El 6 de junio las y los mexicanos ejercerán un voto para definir el futuro del país en el próximo medio siglo.

No es una exageración. Por su magnitud, pero sobre todo por su trascendencia, el resultado de esta elección definirá la forma como vivirán nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos.

El grado y velocidad de destrucción de la cosa pública en el país es tan acelerada que si el Gobierno gana la elección del 6, la democracia llegará a su fin.

La recomposición del poder público se dará desde una lógica local, pues esta elección está marcada por la concurrencia, por primera vez en la historia, con 15 elecciones para gobernadores y la renovación de los municipios de 30 estados.

Eso es relevante por dos vertientes: la gente saldrá a votar mucho más, porque se interesa en los asuntos de su entidad. Segundo: ejercerá un voto en la lógica local.

La aprobación del presidente, por tanto, no está influyendo lo suficiente para darle una extensión de mandato.

Morena va a perder la mayoría calificada en la Cámara de Diputados y probablemente la absoluta. Contra lo que ocurría apenas hace unos meses, el partido del Gobierno tiene garantizado el triunfo solo en un puñado de gubernaturas. Las demás están en cerrada disputa.

Adicional a esa lógica local, la elección se resolverá por dos sentimientos predominantes: la decepción y la incertidumbre.

La decepción de millones con respecto a los resultados del actual Gobierno es ya inocultable, y tendrá un costo. La economía está devastada, el empleo destruido, la pobreza galopante y el crimen imparable. No hay forma de evitar un voto de castigo. Habrá que ver la magnitud del mismo.

Además, las familias están sumidas en el horror de lo incierto: no saben qué les depara el porvenir.

Estas dinámicas son las que anticipan la victoria de las oposiciones.

Si la elección fuera hoy, el régimen se llevaría una derrota redonda. Pero no son hoy: son en 15 días.

Hay que salir a votar.

Al final, reflexionaba Felipe González, la democracia solo sirve para una cosa: garantizar que los malos gobiernos se irán.

El 6, vota para que se vayan.

@fvazquezrig