Signos de estabilización en la ola epidémica de COVID-19 en Francia
París, Francia, durante pandemia de COVID-19. Foto de EFE

La epidemia de COVID-19 en Francia, en la que ómicron es muy dominante desde hace un mes y medio, empieza a presentar varios signos de estabilización, aunque se mantiene en su fase de pico.

Las autoridades sanitarias comunicaron este sábado 332 mil 398 nuevos contagios en las últimas 24 horas, una cifra inferior a los 353 mil 503 del viernes, los 392 mil 168 del jueves, los 428 mil 8 del miércoles y, sobre todo, el récord absoluto del martes con 501 mil 762.

La tasa de incidencia a siete días siguió muy alta, por encima de los 3 mil 700 casos por cada 100 mil habitantes en Francia.

La agencia sanitaria indicó que hoy había 31 mil 282 enfermos de COVID-19 en los hospitales, lo que significa que, como viene ocurriendo de forma casi ininterrumpida desde hace semanas, volvió a crecer. Pero ahora a un ritmo muy bajo, ya que la víspera habían sido 31 mil 271.

El récord de la pandemia se había alcanzado en noviembre de 2020 con más de 33 mil internados.

Por su parte, una jornada más bajó el número de los que están en las unidades de cuidados intensivos hasta 3 mil 634, frente a los 3 mil 656 del viernes. Esa estadística está muy alejada del pico superior a 7 mil 100 al que se llegó en abril de 2020.

Por lo que respecta a la vacunación, en Francia tienen la pauta completa casi 52,7 millones de personas, un 78.1 por ciento de la población total y más del 93 por ciento de los adultos.

Además, se ha administrado la dosis de refuerzo a más de 35.3 millones de habitantes.

El ministro francés de Sanidad, Olivier Véran, ha precisado que a partir del 15 de febrero el certificado de restablecimiento para los que se han contagiado de coronavirus tendrá solo una validez de cuatro meses y no de seis como hasta ahora.

Eso significa que al cabo de esos cuatro meses tendrán que estar al día en el proceso de vacunación (con la pauta completa o con la dosis de refuerzo) para poder utilizar el pasaporte de vacunación.

Ese certificado de vacunación (y no solo el pasaporte covid) es necesario ahora en Francia para muchos actos de la vida social como acudir a un bar o un restaurante, ir al cine, a un espectáculo o a un estadio, pero también para viajar en transportes públicos de largo recorrido (autocar, tren o avión).

Con información de EFE