Nueva suspensión de termoeléctrica en Cuba agrava la crisis energética
Nueva suspensión de termoeléctrica en Cuba agrava la crisis energética. Foto de EFE

La Central Termoeléctrica (CTE) Antonio Guiteras, una de las mayores de Cuba, salió nuevamente del sistema electroenergético nacional por falta de agua para refrigerar, unas horas después de haber restablecido sus operaciones.

Al anunciar la suspensión, la compañía estatal Unión Eléctrica (UNE) indicó en un comunicado que “apenas se planifique alguna afectación se comunicará oportunamente”.

El pasado lunes la central salió de servicio al no disponer de suficiente nivel de agua para mantenerse en operaciones, según informó entonces la UNE, lo que contribuyó a que en esa jornada solo se cubriese en el horario de mayor demanda el 60 por ciento de las necesidades.

La UNE informó entonces que esa situación en la central Guiteras fue consecuencia del grave incendio industrial que comenzó el pasado viernes en la base de depósitos de combustible de la ciudad de Matanzas y que hasta este miércoles no se ha dado por controlado.

La central se encuentra situada a 2.7 kilómetros de la zona del siniestro.

Guiteras fue sincronizada al sistema nacional, pero solo permaneció 17 minutos en operaciones y tras ese nuevo cierre volvió a conectarse en la mañana.

Este mediodía, el director técnico de la UNE, Lázaro Guerra, dijo a la televisión estatal que luego ser estar nuevamente sincronizada la central estaba aportando 215 megavatios (MW) al sistema nacional, pero advirtió que presentaba problemas con el sobreconsumo de agua y se estaba trabajando para solucionar la falla.

Para esta jornada, la UNE previó un déficit energético del 30 por ciento de la capacidad de generación en el horario de mayor demanda, lo que implica prolongados apagones en la isla.

El parte diario de la empresa estatal pronosticó una afectación máxima de 750 MW, indicó asimismo que estima que se producirán cortes durante todo el día.

Los cortes eléctricos -debidos a fallos y roturas en las anticuadas plantas termoeléctricas, la falta de combustible y los mantenimientos programados- afectan desde hace meses a distintas áreas del país, y desde agosto también a La Habana.

En julio se registraron apagones en 29 de los 31 días, según datos de la UNE cotejados por Efe.

Los apagones, de más de 10 horas consecutivas en ocasiones, lastran todos los ámbitos de la economía y afectan de forma notable a la vida diaria, lo que está empezando a azuzar el descontento social en Cuba.

Ya el pasado año los apagones fueron una de las razones detrás de las protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021, las mayores en décadas, a juicio de los analistas.

Cuba depende en gran medida del petróleo extranjero para producir energía (las termoeléctricas generan dos tercios de la electricidad) y su principal proveedor, Venezuela, ha disminuido notablemente sus envíos.

El Gobierno cubano aspira a reducir esta dependencia y cuenta con un plan para que en 2030 el 37 por ciento de su mix energético (algo más de 3 mil 500 megavatios) provenga de fuentes renovables.

El país atraviesa una grave crisis económica desde hace dos años por la pandemia, el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos y los fallos en la gestión nacional.

Con información de EFE