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“No había nada que hacer por Aylan Kurdi”: fotógrafa

Una fotografía se ha viralizado en redes sociales y medios de todo el mundo. La impactante y sórdida imagen de Aylan Kurdi, el bebé de dos años de edad que murió ahogado en una playa de Bodrum, Turquía.

“No había nada que hacer por Aylan Kurdi”: fotógrafa - turquia-nino-muerto-1-644x362

Nilüfer Demir, es la fotógrafa turca autora de la imagen.

“Cuando vi a Aylan Kurdi se me heló la sangre. Para entonces, ya no había nada que hacer. Allí había un cadáver con la camiseta roja levantada y pantalón azul marino. No había nada que yo pudiese hacer por él. Podía darme cuenta por la ausencia de gritos. Lo único que podía hacer era apretar el botón del obturador, e hice la foto en ese momento”, explicó.

El hermano menor de Aylan -Galip, de tres años- y su madre, también murieron durante el naufragio de la embarcación en la costa de Turquía. Huían de la guerra en su país natal Siria e incluso intentaron conseguir asilo en Canadá, pero les fue denegada.

“A unos cien metros yacía su hermano Galip. Él también tenía la camisa levantada. Pero para Galip y a Tahara, no había ninguna razón, ni chaleco salvavidas, ni guardias, por la que tuviesen que seguir en el agua. Eso reveló el dramatismo del momento. Pero lo único que podía hacer era hacer la foto, y eso hice”, dijo.

En la tragedia, murieron 12 refugiados sirios, entre ellos siete niños. Dos de ellos tenían año y medio de edad.

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Aylan Kurdi junto a su hermano mayor, Galip

Pero, de igual forma que ha encendido las alarmas de los gobiernos y sobre todo, de los ciudadanos de todo el mundo, la fotografía de Demir ha sido objeto de crítica, donde algunos medios se han negado a publicarla.

“Antes de apretar el botón, sentí un gran dolor y tristeza. Después, que teníamos que mostrar su drama. Mi trabajo es sacar buenas fotos y hacerlo lo mejor que pueda. He estado trabajando con la agencia de noticias Dogan desde 2003, y en ese tiempo he fotografiado numerosos incidentes con inmigrantes. He sido testigo de su drama, incluso hasta la muerte. He fotografiado los cadáveres que llegan a la playa, donde los encontramos. Están viviendo esto desde hace mucho tiempo. Espero que algo cambie después de lo de hoy”, dijo.

Osman Uras, su compañero, menciona que el flujo de migrantes data de hace quince años, pero se ha incrementado alarmantemente en los últimos tres meses.

“Esto es ahora un problema internacional, porque Mugla se ha convertido en un punto de tránsito hacia Europa para los refugiados”, advirtió.

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Migrantes sirios

Por su parte, Abdullah Kurdi, esposo de Rehan y padre de Aylan y Galip, sobrevivió al naufragio. Fue hallado medio inconsciente por lo que fue trasladado a un hospital local.

En plena recuperación, ha dicho que ahora, su único deseo es regresar a Kobani, la ciudad siria de donde procedían, para enterrar a su mujer y a sus hijos.

Con información de ABC