Mueren más de 40 mil crías de pingüinos en la Antártida

Greenpeace reportó la muerte de varias decenas de miles de pingüinos en la Antártida, evento que se ha repetido en un par de ocasiones en los últimos 50 años. Es por eso que diversas organizaciones medioambientales están reclamando una acción urgente para declarar la zona como un área marina protegida, declaró Estefanía González, coordinadora de Océanos de Greenpeace.

Foto de Greenpeace

El cambio climático derivado del accionar del hombre principalmente a través de la pesca y el aumento del turismo, correspondería a las causas de tan terrible hecho.

“En un evento de crianza catastrófico, de una colonia de 40 mil pingüinos apenas dos crías lograron sobrevivir este año. Es la segunda devastación de este tipo en los últimos 50 años”, informó la entidad.

El descubrimiento lo hicieron científicos franceses en la isla Petrels, en donde dieron cuenta de miles de crías muertas y no nacidas, en una zona conocida como “La tierra de Adelaida”.

Desde 2010, la colonia de 18 mil parejas de pingüinos, es estudiada por investigadores del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS, por sus siglas en francés), con el apoyo del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), al este de la Antártida.

Los inusuales niveles de los bancos de hielo a finales de verano, que significaron trayectos más largos para los adultos en busca de alimento para sus crías (que murieron de hambre), es la explicación a los masivos decesos.

Foto de Y Ropert-Coudet

“Desde Greenpeace estamos llamando para que se extienda una área de protección marina en la zona. Por eso la relevancia de la próxima reunión de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos que sesiona en Australia la próxima semana”, mencionó.

La última vez que se vio algo así, fue en 2013, en donde la existencia récord de hielo, se sumó a un episodio de lluvia sin precedentes.

“La presencia inusual de hielo significó entonces una traba adicional para los pingüinos, los que debieron sumar cerca de 100 kilómetros de recorrido para buscar alimentos para sus crías”, se indicó en el comunicado de Greenpeace.

Foto de Y Ropert-Coudet

Precisó que la mortandad de este año se debe a las mismas razones del 2013.

El hielo extra proviene de una gran rotura que se produjo en 2010, cuando se desprendió y quedó a la deriva un iceberg gigantesco.

“El riesgo de abrir esta área a la exploración de la pesca de krill mermaría la base alimenticia de los pingüinos adelaida, mientras intentan recuperarse de dos catastróficos fracasos reproductivos en cuatro años es impensable”, dijo Rob Downie, jefe de los programas polares de WWF.

La propuesta (liderada por Australia y la Unión Europea) para la creación de esta área protegida marina en Antártica Oriental, ha estado sobre la mesa durante ocho años sin poder llegar a un acuerdo.

El océano Antártico alberga más de 10 mil especies únicas, entre ellas la mayoría de la comunidad mundial de pingüinos, ballenas, aves marinas, el calamar gigante y el bacalao austral, pescado que representa el objetivo principal de las compañías pesqueras que operan en la región.

Con información de Excelsior