Foro político regional pide combatir la discriminación e intolerancia hacia migrantes
Foro político regional pide combatir la discriminación e intolerancia hacia migrantes. Foto de EFE

Los 11 países miembros de la Conferencia Regional sobre Migración (CRM) abogaron por combatir todo tipo de discriminación e intolerancia hacia los migrantes, y ratificaron su compromiso para que la migración sea atendida con una perspectiva humanitaria.

Estos puntos aparecen recogidos en la Declaración aprobada al concluir la XXVIII Conferencia Regional sobre Migración que tuvo lugar en la capital panameña, bajo la Presidencia ‘pro tempore’ de Panamá.

La reunión de la CRM, conocida como Proceso Puebla, analizó temas relevantes para la región como migración, movilidad humana y cambio climático, tráfico ilícito de personas migrantes, gestión fronteriza, mujeres, niñez y adolescencia migrante, entre otros.

La Declaración consigna en ese sentido la decisión de “abordar la migración con un rostro humano” y que sea atendida con “perspectiva humanitaria, considerando las necesidades y particularidades de cada grupo poblacional”.

Así se pactó “respetar, proteger y cumplir los derechos humanos de las personas migrantes, independientemente de su estatus migratorio, y el interés en gestionar una migración segura, ordenada y regular, contando con el apoyo de la cooperación regional e internacional”.

También se acordó seguir trabajando por la “erradicación de todo tipo de discriminación e intolerancia hacia las personas migrantes”, así como de la violencia contra niñas, niños, adolescentes y mujeres en todos los contextos, “con especial atención en aquellas mujeres en contextos de la migración”.

De igual forma, se decidió impulsar acciones para promover una “migración segura, ordenada y regular y desestimular la migración irregular”, y “fortalecer el combate contra la trata de personas y tráfico ilícito de migrantes”.

Sobre este punto, en la Conferencia se identificó la necesidad de “respuestas eficaces” de la justicia penal ante la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes, y de reforzar la protección de las personas en situación de vulnerabilidad, mejorar la asistencia humanitaria, “y sobre todo salvar vidas”.

La CRM fue constituida en 1996 con la finalidad de coordinar políticas y promover la cooperación sobre migración entre los países miembros: Belice, Canadá, Costa Rica, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y República Dominicana.

Esta semana se alcanzó precisamente la cifra récord de más de 500 mil migrantes que cruzaron la peligrosa selva del Darién en su camino hacia Norteamérica en lo que va de 2023, un récord histórico de individuos que atravesaron esta frontera natural entre Panamá y Colombia, la mayoría de ellos venezolanos.

Con aproximadamente una media de más de mil llegadas diarias, esta nueva cifra récord deja atrás los 248.000 de 2022 y los 133 mil de 2021.

Así, la Conferencia Regional sobre Migración dejó patente su preocupación sobre el “impacto y deterioro” que pueda sufrir los “entornos naturales protegidos internacionalmente, como lo es el Parque Nacional Darién“, al igual que “en pueblos y ciudades fronterizas a la largo de la ruta migratoria”.

En ese sentido, la Conferencia hace un llamado “a la cooperación internacional para que apoyen su protección”.

El Tapón del Darién es el pulmón natural que enlaza Centroamérica con el sur del continente. Es un parque nacional panameño de 579 mil hectáreas que está inscrito desde 1981 como un sitio Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura o Unesco.

Pero este paraje inhóspito, poseedor de “una excepcional variedad de hábitats” que incluyen playas de arena, litorales rocosos, manglares, marismas y bosques tropicales de tierras altas y bajas, como lo describe la Unesco, está sufriendo el impacto del drama de la migración irregular que sacude al continente americano.

Con información de EFE