En 6 meses murieron más de 320 menores por disparos accidentales en EE.UU.
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De acuerdo con una investigación de Associated Press y USA Today, en Estados Unidos más de 320 menores murieron tras más de mil reportes de disparos accidentales relacionados con menores.

Durante los primeros seis meses de 2016, el promedio de menores que murieron a causa de disparos accidentales fue de uno cada dos días, mucho más que los que indican las estadísticas federales.

Los casos comprenden niños curiosos que encuentran pistolas cargadas en sus casas y vehículos, quienes fatalmente se disparan a ellos o a otros; adolescentes mostrando armas a sus amigos y hermanos, a quienes les terminan disparando.

La investigación arrojó que los estados del Sur de Estados Unidos se encuentran entre los que tienen las tasas más altas per cápita de disparos accidentales relacionados con menores, así como que las muertes y lesiones se dan más entre los menores de 5 años, siendo los niños de 3 años los tiradores más comunes y víctimas entre los niños pequeños. Asimismo, se halló que la gran mayoría de los tiradores y las víctimas son niños.

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos informó que 74 menores de edad murieron a causa de accidentales de armas de fuego en 2014, el último año del que se disponen datos comparables. El análisis de AP y USA Today contó 113 para ese año, lo que sugiere que el gobierno federal falló en un tercio de los casos.

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Mientras que los disparos accidentales representan sólo una fracción de las muertes por armas de fuego en los EE.UU., defensores de la seguridad de armas sostienen que son en gran medida prevenibles y exigen leyes más estrictas que requieren que las armas se mantengan bajo llave y sin carga.

Por su parte, los partidarios de los derechos de armas argumentan que estas medidas hacen que las armas sean menos útiles en situaciones de emergencia. La Asociación Nacional del Rifle sostiene que dichas muertes han disminuido significativamente en las últimas décadas y que la probabilidad de que un niño muera en un accidente de arma de fuego es “uno en un millón.”

De acuerdo con Bob Anderson, jefe de estadísticas de mortalidad del Centro Nacional de Estadísticas de Salud, sugirió que la Asociación Nacional del Rifle cita estadísticas que subestiman los riesgos que representan a los niños.

Agregó que el recuento de AP y USA Today es “significativo e importante”, pero no sorprendente.

Con información de USA Today