El Vaticano responde al llamado para cambiar el planeta

El Vaticano responde al llamado para cambiar el planeta - fridays for future vaticano
Foto de Jesus Merida/SOPA Images via ZUM

El Vaticano ha llamado a repensar la economía y el desarrollo en beneficio del planeta, como piden los jóvenes de "Fridays for Future"

Las voces de los jóvenes suenan con fuerza en el Vaticano en un movimiento espontáneo y global. Se trata de Fridays for Futureevento que ha congregado a miles de personas en las principales ciudades del mundo.

Al respecto Bruno Duffé, secretario del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral, afirmó que se trata un movimiento serio que se debe tomar en cuenta, pues surge de una crisis global, misma que identificada por el papa en su encíclica Laudato siy que cuestiona como escucharán los políticos el clamor de los jóvenes.

Hoy en día quienes estigmatizan la protesta quieren solo salvar su poder. Por eso dicen: “Es una queja pasajera, va a pasar”. Pero en la protesta hay un grito, hay una expresión de una esperanza. Si no esperáramos no sería necesario protestar. Querer participar es una manera de decir: espero un cambio. Es muy importante promover un diálogo con los estudiantes porque ellos son los actores del mañana, pero son muy sensibles a la situación y a lo que está pasando en la actualidad.

Duffé explicó que, en su opinión, movimientos como este o los chalecos amarillos responden a una misma situación, el malestar por la crisis ambiental y social, que está llegando a un límite, razón por la cual el Vaticano ha convocado a delegados de las principales religiones del mundo a un encuentro para “repensar el hoy y preparar el mañana”.

La reunión, ocurrida entre el siete y el nueve de marzo, incluyó a representantes del cristianismo, judaísmo, islamismo, de algunas religiones de oriente y de los pueblos originarios.

“(Todas las religiones tenemos una) preocupación fundamental: la destrucción de la creación y de lo que hemos recibido. Tenemos realmente un problema moral sobre qué estamos haciendo con aquello que se nos ha donado y qué vamos a dejar a quienes vendrán mañana”, explicó Duffé.

El encuentro permitió reflexionar sobre el cuidado del planeta y el cambio necesario en la economía y la ecología para el cuidado de la “casa común”. Al respecto, Francisco ha advertido en varias ocasiones sobre el “mito del crecimiento y consumo ilimitados“.

“Algunos dicen que los problemas sociales y ecológicos se resuelven simplemente aplicando nuevas tecnologías y sin consideraciones éticas o cambios fundamentales”, aseveró.

El papa aseguró que un enfoque integral solo puede conseguirse cuando los objetivos económicos y políticos se respaldan con objetivos éticos. Añadió que el cuidado del planeta no es una cuestión únicamente técnica, sino también espiritual.

“Tenemos, aquí en el dicasterio, contactos con técnicos e ingenieros que nos dicen tener la solución técnica para el cambio climático, con una posibilidad de reconstruir artificialmente la capa de ozono. Pero esa mirada no considera la dimensión espiritual y la responsabilidad cotidiana de vivir con una nueva armonía. Para pasar de una instrumentalización de las riquezas de la naturaleza, del trabajo del hombre y del hombre mismo, a una nueva relación con el entorno”, explicó Duffé.

Explicó que pese a que la crisis es dramática, la humanidad parece no darse cuenta de ello y continúa consumiendo sin control, en lugar de tomar las decisiones necesarias.

“La intuición más fuerte que el Papa Francisco ha desarrollado en su encíclica es que el grito de la tierra, el grito de los pobres, es un grito que clama al cielo. Por eso no podemos cambiar con unas reformitas cosméticas como para poner una etiqueta de yogur biológico, eso no es suficiente”, concluyó.

Con información de Alfa y Omega

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