El papa advierte a los obispos que viven “una gran hipocresía”


El papa advierte a los obispos que viven “una gran hipocresía” - papa francisco advierte de la hipocresía de los obispos
Foto del Vatican Insider

El papa advirtió que la mundanidad es un gran peligro y tentación para sacerdotes y obispos, sin importar que usen vestido y sotana

Un fuerte mensaje a obispos y sacerdotes enmarca el nuevo libro-entrevista entre el papa Francisco y el sacerdote español Fernando Prado, el cual saldrá a la venta el próximo 3 de diciembre. En el mismo, el argentino explica que hay religiosos que usan vestido, sotana y accesorios, sin embargo viven “una gran hipocresía“.

En el escrito, titulado  La fuerza de la vocación, uno de los capítulos está dedicado a la mundanidad y el clericalismo, una de las mayores preocupaciones para Jorge Mario Bergoglio.

“Lo mundano se te pega. Hace falta una ascesis grande, nacida del amor y de la contemplación de Jesús, para no sucumbir. Hay religiosos que, en el fondo, no saben si son consagrados o son laicos. No me refiero a los signos externos, al vestir. Eso es algo relativo. Puede ser y puede no ser. Hay curas, y también obispos, que van con la sotana y, sin embargo, viven en una gran hipocresía, porque, en el fondo, tienen un corazón mundano. Otros clérigos visten sencillo, incluso sin ropa clerical, y tienen un amor a Jesús bien grande. Todo depende. Yo creo que el signo, sin duda, hace bien, pero no me agarro a ello. Hay que ver cada caso. Uno puede llevar un hábito o una ropa clerical y ser mundano”, explicó el papa Francisco a manera de anticipo al Vatican Insider.

Como ejemplo, contó que una vez un obispo fue por una camisa a Euroclero, una tienda de ropa clerical en Roma, frente a la Plaza de San Pedro y parada obligada para muchos religiosos que visitan el país. En el lugar se encontró a un joven sacerdote, de no más de 25 años.

“Andaba mirando cosas y en la tienda se las iban enseñando. Él se las probaba. Se andaba probando una capa clerical con dos medallones de plata, y se miraba al espejo, a ver cómo le quedaba… un chico joven. El obispo lo miraba y no se lo podía creer. Después se probó un sombrero tipo ‘saturno’ y el obispo no acababa de creérselo. Pues bien. Ese chico, con todos esas ropas clericales encima, era más mundano que cualquier otro sacerdote que ama a Jesús aunque vaya en mangas de camisa”, dijo.

Añadió que “hace pocos días me dijeron que me habían criticado por decir a un grupo de curas jóvenes que trabajan en el ámbito de la formación en la Compañía de Jesús, que antiguamente, cuando los jesuitas iban a ver al Papa, o al Superior General, iban con sotana y manteo y que hoy, gracias a Dios, esto ya no era así. Creo que es suficiente con que vengan vestidos correctamente, dignamente. Basta un sencillo clergyman; no hace falta venir con manteo a ver al Papa. Algunos que defienden demasiado esas costumbres, hasta en eso son mundanos. El clericalismo se expresa a veces también en esas formas de mundanidad”.

Posteriormente, explicó que al final es una cuestión de criterios, tanto de acción como de vida y contemplación, siendo más una persona del mundo que del señor.

Sin embargo añadió que también deben cuidarse de la mundanidad espiritual, una actitud que se presenta como una renuncia a lo mundano, pero en la cual “en vez de buscar la gloria del señor busca la gloria humana. Recuerda la oración de Jesús en la última cena: ‘no los apartes del mundo, sino defiéndelos del espíritu del mundo…’. Tener los criterios del mundo en vez de los de Jesús es todo lo contrario a lo que significa la consagración religiosa”.

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