Minuto a Minuto

Nacional Canciller De la Fuente refuerza coordinación con Gobernación y Congreso en la REC 2026
Durante la reunión, titulares de embajadas y consulados compartieron experiencias y proyectos relacionados con el fortalecimiento de la diplomacia parlamentaria
Nacional Leonardo Ferrera llevará su poesía a dos antologías internacionales en Chile
Leonardo Ferrera fue seleccionado por la editorial chilena Factor Literario para integrar dos antologías internacionales de poesía
Nacional México 2026 será la gran ventana del país al mundo, destaca SRE y FIFA
Juan Ramón de la Fuente encabezó un panel sobre el Mundial 2026, que fue destacado como una oportunidad para proyectar a México al mundo
Internacional El rapero 6ix9ine celebra compartir prisión con Maduro y Luigi Mangione
"Estoy por ir a conocer al presidente de Venezuela. Tengo esa suerte de estar simplemente encerrado con presidentes", aseguró 6ix9ine
Ciencia y Tecnología La NASA prepara el primer paseo espacial del año para optimizar el suministro de energía
La agencia espacial estadounidense dará a conocer los nombres de los dos astronautas una vez concluya la caminata espacial de este jueves
El mundo ante una cuenta regresiva cada vez más peligrosa
Foto de EFE/EPA/SUZANNE PLUNKETT / POOL

Por Daniel Zovatto
Director-editor de Radar Latam 36

¿Guerra o disuasión? El dilema de Trump y la encrucijada de Oriente Medio

Donald Trump encara actualmente la que quizá sea la decisión más trascendental de su segundo mandato: ordenar o no un ataque contra las instalaciones nucleares iraníes. La cuenta atrás —que la Casa Blanca ha fijado en dos semanas— coincide con la peligrosa escalada entre Irán e Israel.

En medio de misiles que ya alcanzan hospitales israelíes y de bombardeos preventivos sobre reactores nucleares iraníes, el presidente estadounidense debe evaluar si un golpe quirúrgico evitará que Teherán obtenga la bomba o, por el contrario, desatará una conflagración regional imposible de contener.

Lo que está en juego trasciende con creces la seguridad en Oriente Medio. En plena guerra en Ucrania, con el multilateralismo debilitado y una creciente erosión de las normas internacionales, cualquier decisión puede alterar de forma irreversible el equilibrio global de poder.

Una decisión binaria con consecuencias infinitas

El dilema parece reducirse a dos opciones. Pero ambas generan derivaciones imprevisibles:
• Opción uno: Permitir que Irán conserve intacta su infraestructura nuclear podría fortalecer los incentivos del régimen para dar el salto definitivo hacia el arma atómica, convencido de que su única garantía de supervivencia es la disuasión nuclear.
• Opción dos: Atacar Fordow —instalación subterránea oculta bajo 80 metros de montaña— requiere el uso exclusivo de la bomba GBU-57, en manos solo de EE. UU. Pero eso abriría una caja de Pandora: contaminación radioactiva, represalias contra Israel y bases estadounidenses, disrupciones en el comercio global y un posible incendio de todo Oriente Medio.

De la precisión quirúrgica a la “deriva de misión”

La historia reciente enseña que las guerras concebidas como intervenciones puntuales tienden a degenerar en compromisos prolongados. Afganistán e Irak son prueba viva de ello.

El primer ministro Benjamín Netanyahu presiona por una acción decisiva; mientras tanto, Teherán advierte que responderá con “fuerza total”. Una incursión estadounidense se percibiría como un alineamiento incondicional con Israel, alimentando la narrativa antiimperialista que el ayatolá Jameneí utiliza para cohesionar internamente al régimen.

La geopolítica del cálculo

Más allá del componente militar, la cuestión es esencialmente estratégica: ¿Repetirá Trump los errores cometidos por George W. Bush en la invasión a Irak? ¿O sabrá encontrar una vía diplomática que evite sumar una nueva “guerra eterna” al historial estadounidense?

El destino de Fordow simboliza esa encrucijada. La Casa Blanca afirma contemplar “una posibilidad sustancial de negociaciones”, pero el margen es estrecho. Mientras misiles iraníes impactan el hospital Soroka en Beersheba y bombardeos israelíes alcanzan reactores en Arak y Natanz, la ventana diplomática se cierra rápidamente.

El “wayout” propuesto por Haass: diplomacia con dientes

En este contexto, la propuesta del analista Richard Haass, publicada en el Financial Times, cobra especial relevancia. Haass, exdirector del Council on Foreign Relations y uno de los más respetados estrategas de política exterior en EE. UU., sugiere una alternativa diplomática concreta que merece ser considerada antes de que se dispare el primer misil americano.

La oferta, sostiene Haass, debe ser clara y contundente: Irán entregaría todo su uranio enriquecido, desmantelaría sus centrifugadoras y aceptaría inspecciones abiertas e ilimitadas por parte del OIEA. A cambio, obtendría alivio de las sanciones, un alto el fuego más amplio y la posibilidad de participar en un consorcio regional de enriquecimiento de uranio, exclusivamente con fines energéticos.

No sería la primera vez que la teocracia iraní acepta beber el “veneno” de la moderación. En 1988, el ayatolá Jomeini puso fin a la guerra contra Irak para salvar la revolución islámica. Hoy, su sucesor podría enfrentarse a una decisión similar.

Conclusión: entre el precipicio y el abismo

En un tablero global caracterizado por una policrisis —con múltiples amenazas simultáneas, desde Ucrania hasta Taiwán— y por una permacrisis, donde la incertidumbre se ha vuelto permanente, Trump enfrenta un dilema monumental.

Una decisión errónea podría convertir esta crisis en el catalizador de una catástrofe geopolítica sin precedentes. Por ello, urge que prime la racionalidad sobre la impulsividad. La vía diplomática no solo debe mantenerse abierta, sino reforzarse con inteligencia estratégica y visión de largo plazo.

Porque intentar neutralizar una amenaza a través del uso precipitado de la fuerza podría, paradójicamente, desencadenar la tormenta perfecta que redefina —para peor— la seguridad internacional por generaciones.