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“El infierno de un fotógrafo colombiano deportado en la era Trump”

El fotógrafo colombiano Omar Díaz, deportado el pasado 22 de febrero por las autoridades migratorias de Miami, Estados Unidos, describió en una carta el drama que vivió por varias horas junto a otro grupo de latinoamericanos.

El relato fue publicado en su totalidad por la prestigiosa revista Semana con el título: “El infierno de un fotógrafo colombiano deportado en la era Trump”.

La historia se produce después que el presidente Donald Trump ratificó la noche del martes su política migratoria ante el pleno del Congreso de Estados Unidos.

De acuerdo con el testimonio, el fotógrafo relata que bastó pisar Estados Unidos para ser conducido por agentes a una sala llena de latinoamericanos, “mientras veía otras caras que bufoneaban indiferentes delante de los entrevistadores”.

“Pasaron cinco minutos para que me pasaran a otro recinto, un poco más vacío, con sillas que daban de frente a un televisor con una película del Viejo Oeste”, describió.

Agregó que “a nuestra espalda había varios agentes de inmigración detrás de sus escritorios. Éramos casi 27 personas, entre las cuales pude distinguir a 20 médicos cubanos, unos cinco colombianos y un afroamericano que al parecer había perdido su pasaporte en Dinamarca”.

“Después de 20 minutos -continúa- fui llamado por uno de los agentes a un cuarto privado, el agente Santiago. Era de tez blanca, un latino que inició un interrogatorio para saber qué quería hacer yo en Estados Unidos”.

Indicó que un agente lo interrogó respecto a su estancia de seis meses, a qué se dedicaba, “…algo me decia que debía decir la verdad, ¡que sí, que había trabajado! Tal vez siendo sincero me dejaría ir en paz y podría ver a Tirzah en dos días en Filadelfia. Nunca dejé de pensar en ella y en nosotros”.

Señaló que “el oficial Santiago me pidió que lo acompañara a recoger mi maleta, que me iba a hacer una inspección, fuimos por ella y en un cuarto me hicieron quitar los cordones de los zapatos y el lazo que sujetaba la capucha de mi buzo (sudadera)”.

Entre otro oficial y Santiago, “sacaron todo de mis dos maletas, con preguntas intermedias como, ¿de qué son estas fotografías? ¿Estas cartas? ¿Pintas, Omar? ¿Qué pintas? ¿Por qué tienes un Social Security? ¿Vienes solo con 200 dólares? Sí, iba solo con 200”.

Describió que lo introdujeron a un cuarto vacío, en donde oficialmente estaba detenido en el aeropuerto, “me quitaron los cordones para evitar intento de suicidio”.

Luego de un lapso de tiempo, dijo, me interrogaron y después me anunciaron que iba a ser deportado”.

“Minutos después, narró, entraron los oficiales y me dijeron que nos íbamos. Me sorprendió saber que el vuelo en el que me deportarían salía en dos días, en la ruta Miami-Medellín, del 22 de febrero a las 1:35 pm”.

Comentó que lo esposaron y trasladaron a un carro de la policía, y fue llevado a la prisión de Krome junto a otros inmigrantes. Allá le colocaron la identificación “Colombia 54”.

Luego le dijeron “alista todo, te vas para tu país, no le des nada de tus cosas a nadie”, concluyó su relato el fotógrafo colombiano.

Redacción