Indígena defiende en Corte derecho religioso a protestar contra muro fronterizo
Indígena defiende en Corte derecho religioso a protestar contra muro fronterizo. Foto de EFE

La activista indígena Amber Ortega se presentó ante un juez en la Corte Federal en Tucson para defender su derecho religioso de protestar contra la construcción del muro fronterizo promovido por el ahora expresidente Donald Trump.

Ortega, de 35 años, enfrenta hasta seis meses de prisión luego de ser arrestada en septiembre de 2020 después de que ella y otros bloquearan el tránsito de camiones de construcción cerca de donde se erigía el muro en la frontera de Arizona.

“Quiero que entiendan que mi historia no es algo nuevo. La opresión por parte del Gobierno en contra de mi comunidad es algo que hemos vivido durante toda nuestra historia”, dijo Ortega al salir de la Corte.

La mujer, integrante de la tribu indígena Hia Ced’Oodham, protestaba contra la construcción del muro cerca del manantial de Quitobaquito, considerado un sitio espiritual, sagrado para grupos indígenas.

Este es el primer juicio de un activista bajo la Administración del presidente Joe Biden, algo que también ocurrió bajo la pasada Administración Trump (2017-2021).

Durante el juicio sin jurado, la juez Leslie A. Bowman escuchó los argumentos en favor y en contra por varias horas.

El Gobierno federal solicitó desestimar la defensa de Ortega, que asegura que solo defendía sus creencias religiosas.

El Gobierno argumentó que el manantial de Quitobaquito se encuentra dentro de tierras federales y que Ortega ignoró varias peticiones de agentes del orden de que los activistas se retiraran del camino antes de ser arrestados por allanamiento.

“Lamento que no entiendan que ningún sitio ceremonial es igual que otro; cada uno tiene su significado. Hay muchos sitios ceremoniales a los que no tenemos acceso porque se encuentran dentro de tierras federales”, dijo la activista afuera de la Corte.

Ortega también denunció que fue y sigue siendo víctima de acoso por parte de las autoridades desde el momento de su arresto, y asegura que la mantuvieron incomunicada y sin acceso a un abogado por 24 horas.

La activista, que se declaró no culpable de los cargos, afirma que su protesta estuvo basada en sus creencias religiosas.

La construcción del muro fronterizo, incluyendo el uso de dinamita para abrir paso a la construcción de la barrera, en lugares de importancia para las tribus indígenas en la frontera de Arizona causó gran controversia y críticas.

“A las personas indígenas se nos ha negado nuestra voz y nuestros derechos, el acceso a nuestros sitios sagrados, algo que debemos proteger para las futuras generaciones”, dijo Ortega.

Tras escuchar argumentos, la juez federal indicó que próximamente decidirá sobre la validez de la defensa basada en creencias religiosas, para después emitir un fallo final.

Con información de EFE