CIDH otorga medidas cautelares a opositores nicaragüenses
Policías de Nicaragua contra manifestantes. Foto de EFE

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a la estudiante nicaragüense Amaya Coppens y a otras 15 personas detenidas que padecen vejaciones en la cárcel del Nuevo Chipote, en la capital de Nicaragua.

En una resolución del organismo humanitario regional aprobada el 24 de diciembre, pero dada  a conocer la víspera, se asienta que Coppens, de 25 años de edad, y el resto de personas fueron privadas de su libertad por apoyar con medicinas y agua a un grupo de madres que realizaban una huelga de hambre por la detención de sus hijos.

Al solicitar las medidas cautelares la CIDH argumentó que Coppens y sus compañeros “se encuentran en celdas pequeñas de cemento, sin colchones o almohadas, habiendo permanecido todo el tiempo ahí, salvo durante la audiencia preliminar y las visitas”.

“De la misma forma, solo le permitirían tener un litro de agua para dos o tres días, siendo esta además sucia o de mala calidad, lo que les habría enfermado”, especificó el organismo dependiente de la Organización de Estados Americanos (OEA).

La fiscalía nicaragüense, afín al régimen de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo, acusó a Coppens, quien también tiene la nacionalidad belga, y al resto de los presos por “tráfico ilícito de armas” y ser presuntos “miembros de una banda criminal que pretendía hacer atentados en edificios públicos”.

La CIDH solicitó al gobierno de Nicaragua que adopte las medidas necesarias para garantizar los derechos a la vida, integridad personal y salud de Coppens y los demás presos en el Nuevo Chipote, lugar en el que el dictador Anastasio Somoza torturó y mató opositores sandinistas.

La CIDH ya había otorgado las medidas en noviembre de 2018 y solicitó la colaboración para aplicarlas a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Y aunque fueron levantadas en mayo del presente, la estudiante fue detenida nuevamente, recordó el organismo.

En abril de 2018 estalló una crisis social y política en Nicaragua, donde la represión policial, militar y de organismos afines al presidente Ortega, ha dejado un saldo de más de 300 muertos, mil detenidos y decenas de heridos y desaparecidos, según informes de la OEA y la ONU.

La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia y la defensa de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia.

Con información de Notimex