Aliados se comprometen a ayudar a Ucrania mientras repara infraestructura
El ministro de Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba (L) con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg (R), hacen una declaración después de su reunión en la Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la OTAN. Foto de EFE

Los ministros de Exteriores de la OTAN se comprometieron este martes a apoyar a Ucrania mientras repara su infraestructura energética afectada por los bombardeos rusos y protege a su población de esos ataques, a fin de que los ucranianos puedan afrontar el invierno con más garantías.

Los aliados asistirán a Ucrania mientras repara su infraestructura energética y protege a su población de los ataques con misiles”, indicaron los ministros en la declaración que aprobaron al término de su primer día de reunión en Bucarest.

Recalcaron que la “agresión” de Rusia, incluidos sus “persistentes y desmedidos ataques a las infraestructuras civiles y energéticas ucranianas”, están “privando a millones de ucranianos de servicios humanos básicos”.

Al mismo tiempo, los aliados aseguraron que siguen “decididos a apoyar los esfuerzos a largo plazo de Ucrania en su camino de reconstrucción y reformas” en la posguerra, para que el país pueda “asegurar un futuro libre y democrático, modernizar su sector de la defensa, fortalecer la interoperabilidad a largo plazo y disuadir futuras agresiones”.

Y sobre la base del apoyo prestado hasta ahora, dijeron que ayudarán a Ucrania a “reforzar su capacidad de resiliencia, proteger a su población y contrarrestar las campañas de desinformación y las mentiras de Rusia”.

Además, dijeron que continuarán reforzando su asociación con Ucrania a medida que avance en sus aspiraciones euroatlánticas.

La declaración ministerial de Bucarest pone de relieve que se han reunido “cerca de las orillas del mar Negro”, escenario de tensión por el conflicto del que consideran “plenamente responsable” a Moscú.

Las acciones inaceptables de Rusia, incluidas las actividades híbridas, el chantaje energético y la temeraria retórica nuclear, socavan el orden internacional basado en normas”, subrayaron.

En el documento, los 30 aliados expresaron además su “solidaridad” con Polonia tras el “incidente” de la caída de un proyectil en su territorio el pasado 15 de noviembre, que provocó “la trágica pérdida” de dos vidas “como resultado de los ataques con misiles de Rusia contra Ucrania”.

“Condenamos la crueldad de Rusia contra la población civil de Ucrania y las violaciones y abusos de los derechos humanos, como las deportaciones forzosas, la tortura y el trato bárbaro a mujeres, niños y personas en situación vulnerable”, recalcaron, y aseguraron que “todos los responsables de crímenes de guerra, incluida la violencia sexual relacionada con el conflicto, deben rendir cuentas”.

Los ministros aliados, que se reunieron hoy con su homólogo ucraniano, Dmitro Kuleba, ensalzaron la “heroica defensa” que está realizando el pueblo de Ucrania de su territorio y garantizaron que mantendrán “el apoyo político y práctico” al país “durante el tiempo que sea necesario”.

Destacaron por otra parte que Finlandia y Suecia participaron en la reunión como países invitados oficialmente a adherirse a la organización, paso aún pendiente de que lo formalicen Hungría y Turquía.

“Su adhesión los hará más seguros, la OTAN más fuerte y el área euroatlántica más segura. Su seguridad es de importancia directa para la Alianza, incluso durante el proceso de adhesión”, advirtieron, pese a que hasta que no sean miembros de pleno derecho no podrían invocar el artículo 5 de la Alianza sobre defensa colectiva.

También pusieron de relieve que la OTAN quiere reforzar su apoyo “a medida” a Bosnia y Herzegovina, Georgia y Moldavia, socios de la Alianza que consideran en riesgo, para que puedan “construir su integridad y resistencia, desarrollar sus capacidades y mantener su independencia política”.

“Mantenemos firmemente nuestro compromiso con la política de puertas abiertas de la Alianza”, aseguraron, y reafirmaron las decisiones adoptadas en la cumbre aliada de Bucarest de 2008 con respecto a que Georgia y Ucrania se convertirán en el futuro en miembros de la organización.

Por último, condenaron el terrorismo y se solidarizaron con Turquía por “la pérdida de vidas tras los recientes y horribles atentados”.

“Nos enfrentamos a amenazas y desafíos de actores autoritarios y competidores estratégicos de todas las direcciones estratégicas”, avisaron.

Con información de EFE