
El alcalde de Houston aseguró que usarán “todos sus recursos” en la investigación, aunque admitió que será “difícil” porque el Gobierno federal tiene las pruebas
El alcalde de Houston, John Whitmire, prometió este viernes llevar a cabo una investigación “independiente y transparente” sobre la muerte del migrante mexicano Lorenzo Salgado, quien fue baleado por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés).
En una rueda de prensa, junto a otros funcionarios locales, Whitmire aseguró que las autoridades “usarán todos sus recursos” en las pesquisas, aunque advirtió que afrontan una tarea “difícil” porque el Gobierno federal tiene en su poder “todas las pruebas”.
Salgado murió este martes en Magnolia Park, un barrio históricamente latino de Houston. El hombre, de 52 años, se dirigía al trabajo junto con su hermano y otros dos compañeros cuando agentes de ICE interceptaron la camioneta en la que viajaban.
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Según detalló el alcalde, “el FBI tiene en su poder todas las pruebas, incluida la camioneta, los pasajeros y el cuerpo de la víctima”, y “está controlando estrictamente ese material”.
Las declaraciones de Whitmire representan un cambio en la postura de la Alcaldía, que inicialmente rechazó abrir una investigación sobre el incidente, con el argumento de que no podía realizar pesquisas paralelas a las del Gobierno federal.
Legisladores, activistas y familiares de Salgado exigieron esta semana una investigación independiente sobre su muerte y expresaron desconfianza en las pesquisas federales, encabezadas por la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) y el FBI.
La Fiscalía del condado de Harris anunció anoche que abrirá su propia investigación sobre el incidente. Whitmire afirmó que la Alcaldía colaborará con la pesquisa y pondrá a disposición de los fiscales toda la información que recabe la Policía de Houston.
“ICE es una agencia federal que estuvo fuera de control este martes”, afirmó Whitmire, quien añadió que “la vida de la familia Salgado nunca volverá a ser la misma”.
Según la versión presentada por el Gobierno tras el incidente, los agentes intentaron interceptar el vehículo que conducía Salgado como parte de un operativo dirigido para detener a un migrante en situación irregular.
El Gobierno sostiene que Salgado “ignoró las instrucciones” de los agentes de ICE, chocó su camioneta contra el vehículo de los oficiales e intentó arrollar a uno de ellos, lo que llevó al agente a disparar “en defensa propia”.
Desde entonces, testigos y autoridades locales han revelado información que pone en duda el relato oficial. Ni Salgado ni su hermano eran los objetivos del operativo, según explicó la congresista Sylvia García tras conversar con el director interino de ICE.
Por su parte, los otros tres hombres que viajaban en la camioneta, actualmente recluidos en un centro de detención migratoria y hasta ahora los únicos testigos directos del incidente, afirmaron que Salgado no intentó arrollar a ningún agente y que los disparos contra el vehículo “entraron por los lados”, según relató su abogado, Hugo Balderas, durante una rueda de prensa.
Al menos seis personas han muerto este año por disparos de agentes migratorios en Estados Unidos, entre ellas los ciudadanos estadounidenses Alex Pretti y Renée Good, durante un amplio operativo desplegado en Minnesota en enero.
Con información de EFE.