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La Mujer Maniquí

La Mujer Maniquí - CUERNAVACA, MORELOS, 03DICIEMBRE2019.- Un joven lleva en sus manos dos piezas que forman un maniquí en la calle Guerrero. FOTO: MARGARITO PÉREZ RETANA /CUARTOSCURO.COM
CUERNAVACA, MORELOS, 03DICIEMBRE2019.- Un joven lleva en sus manos dos piezas que forman un maniquí en la calle Guerrero. FOTO: MARGARITO PÉREZ RETANA /CUARTOSCURO.COM

La fotografía de calle o  también conocida como streetphotography registra el entorno público. Un género que lleva al fotógrafo a buscar la oportunidad de captar con su cámara lo que muchos de los ojos no ven

Por: Laura Garza

Como si no fueran suficientes los casos diarios de mujeres que son violentadas por su físico, por su manera de pensar o simplemente por el hecho de ser mujeres, aparece esta fotografía de calle de Margarito Pérez Retana en Cuernavaca.

Una imagen que me trajo al instante las voces de las mujeres que han cantado y expresado su repudio a la violencia contra la mujer en todas partes del mundo.

“…y nuestro único castigo es la violencia que no ves”

Esa línea y esta foto.

Esto es a lo que le llamamos fotografía de calle, donde el fotógrafo sin ir por un tema en particular, decide capturar lo que sucede a su alrededor, donde la gente y su comportamiento es tan cotidiano que muchas veces ni le prestamos atención.

Margarito vio una oportunidad en un acto común de un hombre, quizá comerciante, de trasladar uno de los maniquís de su negocio a otro lado, pero lo curioso aquí, es que simula el acto en que los hombres aún no se dan cuenta de la violencia directa o indirecta que pueden realizar contra las mujeres.

La fotografía de calle o  también conocida como streetphotography registra el entorno público. Un género que lleva al fotógrafo a buscar la oportunidad de captar con su cámara lo que muchos de los ojos no ven.

Porque todos podemos caminar por las mismas calle hacia nuestro trabajo o hacia la casa, pero pocas veces prestamos atención en cuántos más a tu alrededor hacen lo mismo. Lo que hacemos ya está planeado en automático.

Y aquí vemos justo eso, la cotidianidad de un día cualquiera en la calle Guerrero en Cuernavaca, donde el joven que lleva en sus manos dos piezas que forman un maniquí, en una sosteniendo desde su entre pierna y en la otra desde la boca.

Como diría Roland Barthes, el semiólogo francés sobre el sistema semiológico de la imagen, porque más allá del lenguaje siempre tenemos este significado explícito y evidente de lo que aparece allí, llamado denotación, pero también está aquello que sugiere, lo que es posible de ser interpretado, la connotación.

Pero la cultura es la que nos va llevando a interpretar lo que vemos de distinta manera, como esta foto.

Que pareciera reflejar que el hombre puede llevar el cuerpo de una mujer de un lado a otro como le plazca la gana y la puede tomar de las partes que él decida sin preguntar. Que su brazo en la entrepierna no es mas que la señal clara de la fuerza física del hombre hacia la mujer, y que su mano derecha es el deseo de muchos otros, de querer tener sometidas y calladas a las mujeres de su alrededor.

Eso es la connotación, eso es lo que hoy le da mayor significado a este hecho tan cotidiano, que capturó Margarito en la calle Guerrero y que ejemplifica la frase

“…y nuestro único castigo es la violencia que no ves”.

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