
La plataforma presentó nuevas herramientas para que las marcas puedan personalizar sus tiendas, crear soluciones a la medida y aprovechar los nuevos hábitos de compra impulsados por los asistentes de IA
La inteligencia artificial está cambiando algo más que la forma en que las personas buscan información. También está modificando la manera en que descubren productos, comparan opciones y toman decisiones de compra. En este escenario, Tiendanube quiere que las marcas tengan mayor control sobre sus negocios digitales y que la tecnología se adapte a sus necesidades, en lugar de obligarlas a trabajar dentro de sus límites.
La apuesta llega en un momento en el que el comercio electrónico mexicano ya alcanzó una escala considerable. De acuerdo con el Estudio de Venta Online 2026 de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), 77.2 millones de personas compran por internet en México, mientras que las ventas online del sector minorista llegaron a 941 mil millones de pesos durante 2025, un crecimiento de 19.2% frente al año anterior.

Para Tiendanube, el siguiente reto no consiste únicamente en vender más, sino en reducir la complejidad que aparece conforme una empresa crece y comienza a operar en diferentes canales.
La compañía, que lleva 15 años en América Latina y suma más de 180 mil marcas activas en la región, presentó en México una estrategia basada en tres conceptos: diseñar, construir y escalar con independencia, utilizando inteligencia artificial para eliminar algunas de las barreras técnicas que históricamente han limitado a los negocios.
El ecommerce busca dejar atrás las barreras técnicas
Una de las principales novedades está en la personalización de las tiendas. Tiendanube presentó un nuevo editor de temas que permite modificar distintos elementos de una tienda mediante herramientas visuales y también a través de instrucciones escritas en lenguaje natural.
La idea es que realizar cambios en una tienda deje de ser una tarea exclusiva para quienes saben programar. Con la integración de herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT y Claude, los comerciantes pueden solicitar modificaciones en el diseño, incorporar nuevas secciones o adaptar la experiencia de compra sin depender necesariamente de un desarrollador.
De acuerdo con la compañía, las primeras mediciones muestran una reducción de hasta 30% en el tiempo necesario para realizar ediciones.

Pero la apuesta no termina en el diseño. La compañía también busca que las empresas puedan construir sus propias soluciones cuando las herramientas disponibles en una plataforma no son suficientes para resolver una necesidad específica.
A través de agentes de inteligencia artificial, los usuarios pueden solicitar el desarrollo de aplicaciones personalizadas para tareas como la gestión de pedidos mayoristas o experiencias particulares de personalización de productos.
Desde el lanzamiento de esta capacidad, los clientes de esta plataforma han creado más de mil aplicaciones personalizadas, según cifras de la compañía.
Crecer también implica ordenar el negocio
Para Candelaria Alcorta, gerente de Marca y Mercadotecnia de Tiendanube México, el crecimiento del ecommerce también ha traído un reto menos visible: administrar la cantidad de información y canales que genera una operación digital.
Tiendanube ya no se presenta únicamente como una plataforma para montar una tienda online. Su propuesta ahora integra herramientas de pagos, logística, punto de venta, marketing e inteligencia artificial, con la intención de que los negocios puedan centralizar buena parte de su operación.
En México, la plataforma cuenta con más de 10 mil tiendas activas. Durante el último año, estas empresas procesaron más de 613 mil órdenes de compra y generaron una derrama económica superior a 867 millones de pesos, de acuerdo con cifras compartidas por la compañía.
Alcorta explicó que uno de los principales retos para las pequeñas y medianas empresas no necesariamente es encontrar nuevos espacios para vender, sino entender qué está pasando con el negocio y utilizar esa información para tomar mejores decisiones.
“El desafío no es vender más, sino hacerlo gastando menos tiempo y decidiendo mejor”, afirmó.
El sector de la moda es un ejemplo de esta transformación. Según los datos presentados por Tiendanube, 61% de las marcas de este segmento vende exclusivamente en línea, mientras que cuatro de cada 10 combinan una tienda física con su operación digital.
Los marketplaces también forman parte de esta estrategia: casi la mitad de las marcas los utiliza para comercializar sus productos, mientras que la mitad realiza ventas directamente a través de redes sociales y una proporción importante recurre a WhatsApp.
El crecimiento de estos canales, sin embargo, puede traer consigo una mayor complejidad. Tener diferentes puntos de venta puede significar manejar inventarios, precios y datos por separado, dificultando identificar qué acciones están generando realmente crecimiento.

Entre 2024 y 2025, la facturación promedio de las marcas de moda dentro de Tiendanube aumentó 77.5%. Al mismo tiempo, la compañía señala que las marcas que concentran la información de su operación pueden duplicar su crecimiento en ingresos.
El reto es especialmente relevante porque 65.6% de las pequeñas y medianas empresas mexicanas todavía no monitorea indicadores clave de desempeño. A esto se suma que, aunque la inteligencia artificial comienza a incorporarse en los negocios, su uso todavía se concentra principalmente en la generación de contenido y no tanto en áreas como inventarios, precios o toma de decisiones.
Desde esta perspectiva, la apuesta de Tiendanube no está únicamente en sumar más herramientas, sino en utilizar la inteligencia artificial para que los negocios puedan entender mejor sus datos, simplificar su operación y tener mayor control conforme crecen.
La próxima compra podría comenzar con una conversación
La tercera pieza de la estrategia está relacionada directamente con un cambio en el comportamiento de los consumidores.
Durante años, la ruta para comprar por internet comenzaba con un buscador, seguía con una comparación entre diferentes páginas y terminaba en una tienda online. La inteligencia artificial comienza a modificar ese recorrido.
Los asistentes conversacionales pueden entender una petición, considerar el contexto de una persona y recomendar productos o servicios, convirtiéndose en un nuevo punto de entrada para el comercio electrónico.
Los datos internos de Tiendanube muestran que el tráfico referido desde agentes de inteligencia artificial creció 396%, mientras que las visitas provenientes específicamente de ChatGPT se multiplicaron 17 veces.
La compañía también reporta que este tráfico se convierte 9% mejor que el referido desde Meta y registra un ticket promedio 33% mayor.
En este nuevo escenario, Tiendanube incorporó la conexión con ChatGPT Ads en México, con la intención de que las marcas puedan formar parte de estos nuevos recorridos de compra desde el momento en que un consumidor comienza a buscar una solución.
El cambio resulta relevante porque la IA deja de ser únicamente una herramienta para automatizar tareas internas. Ahora también comienza a intervenir en la manera en que los consumidores descubren productos, reciben recomendaciones y llegan hasta una marca.
Una plataforma que busca acompañar todo el recorrido
La estrategia de Tiendanube forma parte de un ecosistema más amplio de herramientas de inteligencia artificial que incluye Lumi, los Conectores de IA y Chat Nube, soluciones enfocadas en simplificar procesos, convertir los datos de la operación en información útil y apoyar la atención al cliente.

La firma plantea así una nueva definición de independencia para el comercio electrónico. Tener una tienda propia es apenas el primer paso. El siguiente consiste en poder modificarla, crear nuevas funcionalidades, controlar los datos de la operación y llegar a los consumidores en los espacios donde comienza la próxima decisión de compra.
En un mercado mexicano que continúa creciendo, la inteligencia artificial comienza a convertirse en una pieza de la infraestructura del ecommerce. Para Tiendanube, el objetivo es que esa tecnología no dicte cómo debe funcionar un negocio, sino que permita que cada marca pueda construir su propia manera de vender y crecer.