Minuto a Minuto

Deportes “¡Dale de una vez!”: El enojo de Bielsa tras la eliminación de Uruguay
En redes sociales se viralizó el enojo de Marcelo Bielsa tras consumarse la eliminación del Mundial 2026 ante España
Deportes Uruguay firma en Guadalajara su peor Fase de Grupos en un Mundial desde 2002
La eliminación de Uruguay a manos de España es una de las grandes sorpresas en la Fase de Grupos del Mundial 2026
Internacional El Canal de Panamá ampliado cumple 10 años entre crecimiento histórico y crisis globales
El 26 de junio de 2016 se inauguró ahí un tercer juego de esclusas (elevadores o escaleras de agua' para las embarcaciones) y todo cambió
Internacional Gobierno de Trump permitirá el uso del modelo más avanzado de Anthropic a algunas empresas
El Departamento de Comercio reactivó el uso de Mythos 5 para empresas y agencias federales tras suspenderlo por seguridad nacional
Deportes Minuto de silencio en los partidos del Mundial 2026 por las víctimas de sismos en Venezuela
FIFA implementó un minuto de silencio previo a los partidos del Mundial este 26 de junio por las víctimas de los sismos en Venezuela
Altos niveles de contaminación favorecen la propagación del COVID-19
Ciudad de México. Imagen de archivo. Foto de EFE

Investigaciones científicas internacionales apuntan que el coronavirus COVID-19 se propaga con más rapidez y gravedad en entornos de elevada contaminación atmosférica.

Así lo expuso hoy la neumóloga Isabel Urrutia, coordinadora del área de medio ambiente de la Sociedad Española de Neumonología y Cirugía Torácica (SEPAR), en una ponencia con motivo del Día internacional del Medio Ambiente.

En la sesión formativa, la doctora remarcó que, aunque los estudios que vinculan el avance de la pandemia con la polución todavía se encuentran en fases preliminares, “parecen confirmar que la exposición a corto y medio plazo a contaminantes puede aumentar la incidencia de la infección y la mortalidad de las neumonías asociadas”.

Por ello, Urrutia aseguró que la calidad del aire, especialmente en núcleos urbanos, tiene que tenerse en cuenta como una medida más de prevención de epidemias.

Según informó la SEPAR, el estudio “Impacto de la contaminación ambiental en la salud humana” de la Universidad de Deusto (País Vasco) considera la contaminación como el cuarto factor de riesgo de mortalidad en el mundo y detalla que 9 de cada 10 personas respiran habitualmente aire de mala calidad, causante de 7 millones de muertes anuales.

En los días de alta contaminación “aumentan los ingresos hospitalarios, las consultas médicas y las atenciones en urgencias, especialmente de los enfermos con patologías respiratorias crónicas”, señaló Urrutia.

Estas enfermedades pulmonares relacionadas con la polución aumentan el riesgo de trastornos del corazón y de los vasos sanguíneos y pueden incrementar la probabilidad de desarrollar un cáncer de pulmón, de acuerdo con la SEPAR.

El confinamiento durante las semanas de crisis sanitaria por coronavirus permitió observar cómo la calidad del aire mejoró “rápidamente”, subrayó Urrutia, quien reclamó que “respirar un aire más limpio” sea un objetivo urgente de salud pública.

Con información de EFE