Minuto a Minuto

Nacional Aurelio Nuño: “Mientras no haya presupuesto y compromiso, la política educativa es retórica”
Aurelio Nuño, exsecretario de Educación Pública, analizó la crisis del sistema educativo bajo los gobiernos de Morena.
Deportes Maratón de la CDMX 2026: Ruta, horarios y cierres viales
Se espera que en el Maratón de la CDMX 2026 participen aproximadamente 30 mil corredores este domingo 30 de agosto
Nacional Atacan a fuerzas de seguridad entre límites de Zacatecas y Aguascalientes
Los hechos ocurrieron sobre la carretera que conectan Villa García, Zacatecas, con San Rafael de Ocampo, de Asientos, en Aguascalientes
Nacional DEA va por más bienes de García Luna; afirma que todavía hay fallos pendientes en EE.UU.
Terrance Cole, director de la DEA, dijo que EE.UU. tiene procesos judiciales pendientes para recuperar activos de García Luna
Deportes Raúl Jiménez marca en la goleada del Wolverhampton sobre el Stoke City
El atacante mexicano Raúl Jiménez volvió a hacerse presente en el marcador en la goleada de su equipo, el Wolverhampton

Uno diría que la utilidad de la figura de revocación de mandato es que se trata de un recurso constitucional para suplir a un gobierno catastrófico.

El postulado implícito de la figura es suplir a un gobierno que fracasa y al que rechaza la nación.

El postulado implícito en la propuesta del presidente Andrés Manuel López Obrador es el contrario. Se trata de un gobierno que está en el clímax de su aprobación y que espera conservarla dentro de tres años.

La lógica política de su propuesta es que no se someterá realmente a la revocación, sino a la ratificación de mandato para un gobierno exitoso.

López Obrador irá a la revocación no para poner en juego su continuidad, sino para ganar su permanencia, tal como dice la iniciativa de ley. Y para ampliar su mayoría, su fuerza y su poder.

Es posible que López Obrador se equivoque en sus cálculos y que a la hora de la prueba trienal su aprobación haya disminuido y se enfrente al riesgo implícito en el mecanismo: unir a la oposición contra el gobernante en funciones para quitarlo.

Después de todo, López Obrador ganó por 53 por ciento de los votos contra 47 de sus opositores. Sus opositores unidos no tendrían sino que mejorar tres puntos para empatarlo y cuatro para derrotarlo.

Puede suceder lo contrario, López Obrador puede conservar su aprobación actual dentro de tres años y obtener una victoria aplastante que arrastre la elección del Congreso y las elecciones locales de todo el país, consolidando así, con votos frescos, una hegemonía democrática de mayoría calificada, sin necesidad de alianzas, en todas partes.

Si esto sucediera al cumplirse la mitad de su mandato, ¿cuál sería la razón para no seguir de frente hacia la reelección en 2024?

No habría sino dos razones: una, el tabú antirreeleccionista, cuya violación podría quitarle apoyo; dos, su decisión personal, de la que ha dejado constancia en un documento firmado cuya existencia misma es una anomalía, un surtidor de incredulidades.

La revocación de mandato en 2021 sería igual de preocupante si el Presidente pierde y tiene que irse, y si el Presidente gana, y quiere quedarse de más.