Minuto a Minuto

mundial 2026 Aseguran en España 66 mil camisetas de futbol falsas que se venderían durante el Mundial
La Policía Nacional de España decomisó en un mega operativo más de 66 mil de camisetas de futbol falsificadas
Deportes Cristiano Ronaldo iguala a Messi como los únicos futbolistas en disputar seis Mundiales
Con su titularidad ante República Democrática del Congo, Cristiano Ronaldo alcanzó el récord de jugar seis Copas del Mundo
Deportes FIFA invita a la influencer Ino Cat al partido México vs Corea del Sur tras denunciar racismo
La influencer surcoreana Ino Cat acusó a un aficionado mexicano de hacer un gesto racista en un duelo del Mundial 2026
Deportes Jornada del 16 de junio impone récord de asistencia a los estadios de un Mundial
La FIFA confirmó cuántos aficionado acudieron a los cuatro partidos del martes 16 de junio en el Mundial 2026
Deportes EE.UU. gestiona la visa para la madre del portero Vozinha, tras su histórica actuación ante España
Vozinha, portero de Cabo Verde, es una de las figuras del Mundial 2026 tras su destacada actuacion en el empate 0-0 ante España

La prensa internacional ha presentado las elecciones mexicanas del domingo 1 de julio como la respuesta mexicana a Trump: la elección de un presidente fuerte en México contra un presidente desafiante en Estados Unidos.

Debo decir que no hay ningún indicio significativo de que esta haya sido la lógica de los votantes mexicanos. El de México fue un voto de hartazgo interno, vinculado apenas en la conciencia de los votantes con los retos de la vecindad o de la política internacional del país.

México ha satisfecho el domingo sus inmensas ganas de creer en algo. Ese algo es tan grande que difícilmente podrá volverse realidad. Pero los tiempos de México no son los de la realidad sino los de la esperanza.

El mandato recibido por López Obrador le dará sin duda una legitimidad, que el actual gobierno no tiene, para hablar a nombre de México. Eso fortalece su voz, pero no dice nada preciso respecto de las coordenadas sustantivas de la relación entre ambos presidentes.

Para empezar, no cambia a Trump, que es, en su impertinencia y su imprevisibilidad, la variable definitoria de la relación, quizá no entre los dos países, pero sí entre los dos gobiernos.

La prensa tomará siempre como primera instancia informativa los detalles de la conversación entre los presidentes, como ya ha tomado el tema de sus similitudes de estilo y tono, su lenguaje intenso, su populismo idiosincrático y su disposición a los duelos verbales.

El hecho político es que las relaciones con Estados Unidos, incluso en esta época de alta tensión, no han sido un factor significativo de la elección del domingo pasado.

Quizá los votantes están ciegos y no leen bien la realidad que los circunda y que los condicionará. Pero han votado, creo, con independencia del factor externo, sin medir los riesgos o las ventajas internacionales de su voto, sin mirar a Trump como amenaza ni a López Obrador como escudo nacionalista.

Las simpatías y diferencias de los estilos de los presidentes serán importantes, incluso decisivas, en la relación bilateral, pero no pueden alterar su curso.

Trump y López Obrador pueden ser presidentes cercanos o distantes, pero México y Estados Unidos son países condenados a la vecindad, al conflicto y a la integración. Es decir: a la vecindad y al conflicto, por la integración.