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Se subraya que vencida la nueva fecha límite, las compañías telefónicas suspenderán el servicio de las líneas celulares no vinculadas
Nacional Asesinan a la buscadora Patricia Negrete en Guanajuato
Sujetos armados asesinaron a la buscadora Patricia Negrete Tafoya, quien acababa de salir de su trabajo en el Hospital General de Pénjamo
Economía y Finanzas Tasa de desempleo en México aumentó en mayo
El Inegi informó que la población desocupada fue de 1.7 millones de personas en mayo pasado
Nacional Clima hoy 25 de junio: Habrá lluvias muy fuertes y una nueva onda tropical
Las lluvias serán generalizadas en el país, pero con mayor intensidad en Guerrero y Oaxaca
Nacional Tribunal morenista: retroceso e indefensión
             Entiendo que aquí, el objetivo principal es que Morena suba más spots contra Salinas Pliego, pero tumbó un criterio judicial establecido con fundamento, además de violar el artículo primero de la Constitución en materia de derechos humanos

A los nuevos datos sobre la aprobación presidencial en Estados Unidos, que colocan a Trump en uno de los niveles más bajos en décadas, siguieron las derrotas republicanas de las elecciones en Virginia y Nueva Jersey.

Pero estas noticias, sin duda malas para el presidente, no significan un rechazo masivo al “trumpismo” como se ha planteado en algunos medios de ese país. Las encuestas nunca han favorecido a Trump y en el reciente triunfo de los demócratas jugaron factores locales que muy poco tienen que ver con él.

Como ocurrió en la campaña, muchos analistas tienden a desestimar que detrás de Trump existe un movimiento que, con o sin él, seguirá influyendo en la política norteamericana. Los demócratas podrían recuperarse el próximo año y quizá Trump no se reelija, pero las fuerzas que lo encumbraron están ahí y seguirán encontrando cauces de expresión.

La visión de este sector es plasmada nítidamente en el libro Billionaires at the barricades, de Laura Ingraham, una de las principales proponentes del populismo nacionalista. Según esta interpretación, después de Ronald Reagan, las élites de uno y otro partido “prendieron fuego a la olla de presión del populismo con políticas desastrosas que enriquecieron a unos cuantos y sacrificaron a millones ante el altar de la globalización”.

Para Ingraham, desde George H. Bush hasta Obama, los presidentes promovieron el libre comercio a expensas de la manufactura local, ignoraron la migración y jugaron al policía del mundo. Al prolongado abandono del little guy, se sumaron la crisis financiera de 2008, las medidas de rescate que agudizaron la desigualdad y, después, las políticas de Obama.

Primero surgió el Tea Party y luego Trump, quien no fue el único que enarboló una agenda contra la migración y el libre comercio, pero sí el más ferviente exponente de una revuelta populista que sacudió a las élites políticas en ese país.

Así, mientras los agravios persistan, esa revuelta continuará sumando adeptos, con o sin Trump. Y desde cualquier ángulo que se vea, esa es una muy mala noticia para México.