Minuto a Minuto

Internacional California demanda a Trump por reactivar las perforaciones de petroleo frente a sus costas
Rob Bonta demandó a la Administración Trump por asumir sin autorización el control de dos oleoductos en California
Economía y Finanzas Bolsa mexicana pierde 0.22% y corta racha positiva, pero anota ganancia semanal del 1.57%
La bolsa mexicana cortó una racha de cinco sesiones positivas al hilo, que la llevaron a alcanzar un máximo de 68 mil 347.98 unidades
Internacional ONG confirma una muerte y 61 violaciones de los DD.HH. en prisiones de Cuba en diciembre
La ONG refirió que al menos 48 personas privadas de libertad fueron identificadas como afectadas por algunas de estas violaciones
Internacional El Inter Miami ficha al mexicoestadounidense Luis Barraza para la portería
Luis Barraza competirá por un puesto en la meta con el argentino Rocco Rios Novos, que acabó ganando la titularidad en la campaña pasada
Nacional Activistas mexicanos llaman a boicotear el Mundial del “despojo” y la “gentrificación”
Distintas ONG subrayaron que el Mundial los perjudicará "gravemente" porque "podría acelerar el proceso de despojo, limpieza social y gentrificación"

El Gobierno mexicano buscará rescindir los contratos que Pemex tiene con la brasileña Odebrecht.

En la mira hay cinco: dos corresponden a obras en la refinería de Tula, por un total de 3,200 millones de pesos; uno más está en la refinería de Salamanca, con valor de 84 millones de dólares; el cuarto es la Fase II del gasoducto Los Ramones, valorado en 935 millones de dólares, y el quinto es el suministro de etano para la planta de Etileno XXI, donde es más complicado hacer cuentas. Allí Odebrecht, asociada con ICA Fluor, consiguió un compromiso de 20 años para suministro por parte de Pemex. El contrato de suministro tiene una cerecita: el precio del etano no es público, quedó reservado.

Estos cinco contratos se concretaron entre el 2010 y el 2014, periodo que aparece en el expediente Odebrecht como el momento en el que la empresa brasileña entregó 10.5 millones de dólares en sobornos a funcionarios mexicanos. De manera peculiar, los tres contratos correspondientes a las refinerías fueron otorgados por asignación directa pero incluyen una cláusula anticorrupción. Esta implica una rescisión que se activa, en el caso de que haya violaciones a la Ley Federal Anticorrupción, al Código Penal y/o la Ley Federal de Competencia Económica. Sería interesante saber qué se necesita para activar este mecanismo de rescisión.

Será complicado el camino para rescindir los contratos de la Fase II del gasoducto Los Ramones y el correspondiente a Etileno XXI. En primer lugar porque en ellos no existe esta cláusula anticorrupción y la rescisión podría implicar indemnizaciones millonarias. Más allá de lo jurídico, se trata de proyectos estratégicos que podrían ser afectados seriamente por el escándalo. El gasoducto unirá Nuevo León con San Luis Potosí y es clave para la integración de la red de abasto de gas que está impulsando el Gobierno. En éste, Odebrecht no va solo, sino a través de un consorcio en el que participan otras dos empresas, Techint y Arendal. La planta Etileno XXI es el mayor complejo petroquímico de América Latina y, una vez que opere a plena capacidad, reducirá en 50% las importaciones mexicanas de polietileno.

En el caso de Los Ramones y Etileno XXI el reto es encontrar la manera de rescindir los contratos de Odebrecht sin poner en riesgo la supervivencia de ambos proyectos y, al mismo tiempo, sin obligar al Estado mexicano a pagar una compensación millonaria a una empresa que montó una red de corrupción que repartió 788 millones de dólares en sobornos para crecer en América Latina.

¿Pagar a Odebrecht? El escándalo no anula los derechos de esta empresa y, por ello, el gobierno mexicano deberá armar un expediente impecable. Si ustedes lectores creen que el mayor reto será encarcelar a los peces gordos que se sirvieron de Pemex, les pido que no pierdan de vista lo que pasará con los proyectos de Odebrecht. El Estado mexicano dista de tener un récord perfecto en procesos judiciales complejos. En Perú y Colombia ya empezaron a “romper” los contratos con Odebrecht. En Panamá, le prohibieron participar en nuevas licitaciones. México es otra cosa: podríamos encontrarnos en el futuro próximo en una situación donde esta empresa deba ser compensada por salir de nuestro país… o seguir operando en México, a pesar de sus porquerías. Todo dependerá del talento de los abogados.

[email protected]