¿Alguien de ustedes recuerda las rabietas de Obrador por la partida secreta que supuestamente se robó Carlos Salinas de Gortari?
* El ‘hermano del alma’ de Obrador no deja de acumular dinero, poder… e impunidad
* La partida secreta de Senado se disparó a la estratósfera y nadie sabe dónde quedó esa lana
* Pero como le tienen pavor al expresidente nadie se atreve a investigar a López Hernández
NADIE SABE, NADIE SUPO.- Como si se tratara de un versión moderna del episodio bíblico de cuando Jesús multiplicó los panes y los peces a las orillas del Lago Tiberiades, en el mar de Galilea, ahora, gracias a las inconmensurables bendiciones de la llamada 4ª Transformación, el tabasqueño Adán Augusto López Hernández, mandamás de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) y líder de la bancada guinda en la Cámara Alta, vivió en carne propia, durante el 2025, su muy personalísimo milagro bíblico al ver cómo los recursos de la partida secreta del Senado, los cuales son convenientemente manejados por el (¡sí, adivinaron!) presidente de la Jucopo, se multiplicaron escandalosa y groseramente en un 11,000% al pasar de 8 millones de pesos en 2024 a 894 millones de pesos en 2025.¡Milagro!, ¡milagro!, exclamarían los feligreses del inmaculado culto obradorista. Recursos a manos llenas administrados a total discreción por “Don Barredora”, quien apenas se enteró de la noticia publicada anteayer domingo por el diario “Reforma” y firmada por el siempre serio y asertivo Mayolo López, montó en cólera para arremeter contra el rotativo y el periodista, a quienes acusó de ejercer “politiquería barata” en su contra y de ser “brazo propagandístico de la derecha”. Pero (en estos casos, siempre va aparecer, contundente e irreductiblemente el famoso “pero”) lo paradójico de este asunto es que mientras por un lado este personaje acumula denuncias penales sin que absolutamente ninguna autoridad se atreva a tocarlo con el pétalo de una investigación, lo cual se entiende perfectamente debido al gigantesco pavor que le tienen a su hermano del alma, el expresidente López Obrador; por el otro, vía Congreso de la Unión, lo empoderan y lo enfueran, además de que lo forran de billetes para que parta y reparta entre los correligionarios y los aliados porque esa es la principal bondad de las partidas secretas: No se auditan.
EL QUE PARTE Y REPARTE….- Basta y sobra con que don Adán diga, sin necesidad de tener que comprobar un solo centavo, que los recursos se asignaron al Capítulo 1000 (servicios personales), al Capítulo 3000 (asignaciones para grupos parlamentarios y de gobierno), al Capítulo 4000 (de transferencias, asignaciones, subsidios y otras ayudas), al Capítulo 6000 (inversión pública del Senado), al Capítulo 7000 (de inversiones financieras y otras ayudas) y así… ni ni quien exija cuentas claras y ni quien la haga de tos. Todos felices y contentos a pesar de la falta de transparencia y (¡por supuesto!) la impunidad. ¿Ahora ya les queda claro por qué el santo patrono de las causas morenistas, Andrés Manuel López Obrador, orquestó y ejecutó la desaparición de los órganos autónomos, principalmente la del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI)? Así nadie tiene la posibilidad de ir a reclamar algo a ningún lado. Y el más claro ejemplo de esto son los 3 millones 150 mil pesos que Adán Augusto le arañó a la partida secreta para comprar 7 mil libros de “Grandeza”, el bestseller a la fuerza de Obrador, los cuales anda regalando por todos lados a sus cuates y aduladores. La ironía: ¿Alguien de ustedes recuerda las rabietas de Obrador por la partida secreta que supuestamente se robó Carlos Salinas de Gortari?
MERCENARIOS SIN ESCRÚPULOS.- El asunto del Albergue Franciscano de Cuajimalpa ha dejado muy en claro que el cártel inmobiliario no sólo está conformado por panistas, ¿verdad, Clara Brugada?, ¿verdad, Bertha Alcalde?, ¿verdad, Ana Villagrán? Lo que le hicieron a esos mil perritos y gatitos no tiene nombre. Y todo por dinero.
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