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La historia era de sobra conocida: en diciembre de 2022 el investigador Guillermo Sheridan reveló que la tesis de licenciatura que presentó 35 años antes la actual ministra de la Suprema Corte de Justicia, Yasmín Esquivel, era idéntica a la sustentada un año antes por otro alumno de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Se sabe también que, con recursos legales, la señora logró que la UNAM se viera impedida para hacer público el dictamen del Comité Universitario de Ética que analizó el caso.

Pero la evidencia sobre el plagio era y es pública: dos tesis iguales hasta en las erratas, aunque la de Esquivel prescindió de un anexo que la original sí tenía.

Ambas tesis, la primera y la copiada, fueron dirigidas por la profesora Martha Rodríguez Ortiz.

La UNAM supo que no fue un caso aislado, sino que otros plagios habían ocurrido bajo la tutela de esa maestra, quien se vanaglorió de haber dirigido 500 tesis: toda una microempresaria de la fotocopia.

Afectada por la conducta antiética de Rodríguez Ortiz, la UNAM le rescindió el contrato como profesora y se acaba de conocer que la señora tuvo el descaro, luego de permitir los plagios, de acudir a la justicia para denunciar a las autoridades universitarias.

En vez de desechar el asunto, la Juez Cuarto de lo Civil de Ciudad de México, Flor de María Hernández Mijangos, le dio la razón a la tutora de plagiarios y condenó al ex rector Enrique Graue y al ex director de la FES Aragón, Fernando Macedo Chagolla, a pagar la friolera de 15 millones de pesos cada uno.

La sentencia de la juez no tiene desperdicio. Como documentó el investigador Raúl Trejo Delarbre (La asesora codiciosa, Raúl Trejo Delarbre, Nexos, marzo 25, 2025), la jueza da por bueno que Rodríguez Ortiz vio dañada su honra por recibir un correo personal del director de la FES Aragón, en que la citaba para aclarar hechos en los que “podría haber desplegado conductas contrarias a los propósitos y fines que persigue esta Universidad”.

¿De cuándo acá un correo personal, no público, para aclarar posibles conductas implica un daño a la honra?

La juez también da por bueno que la bellaca Rodríguez Ortiz tuvo daños a la salud porque presentó un certificado médico que da cuenta de algunas dolencias (por ejemplo una prótesis en la rodilla derecha), con fecha de octubre de 2022, es decir, antes de que el plagio fuera denunciado.

¿Se había enfermado por algo que ocurriría en el futuro?

Más de 300 académicos de la UNAM han mostrado su indignación ante este absurdo jurídico: “La asesora de tesis con plagios, favorecida con oprobioso fallo legal”.

En el escrito señalan que la sentencia “premia a la asesora de tesis ostensiblemente plagiadas y castiga a los funcionarios que, en representación de la UNAM, tuvieron que ocuparse de ese asunto. La justicia, en este caso, es deformada para favorecer una venganza política”.

Vaya estampa en tiempos del segundo piso de la 4T y el tipo de juzgadores que pretende con la demencial reforma…