Minuto a Minuto

Nacional Teotihuacán reabre bajo refuerzo policial tras tiroteo
El director del INAH indicó que en los próximos días se instalarán cercos de seguridad para que "Teotihuacán regrese a la normalidad"
Economía y Finanzas Secretario de Economía dice que México no apuesta por cero aranceles en revisión del T-MEC
Ebrard explicó que habrá un esquema en el que persisten los aranceles y también las reglas de origen, “que a veces son más importantes que los aranceles”
Nacional La Casa Blanca pide a Sheinbaum “empatía” por sus agentes muertos en Chihuahua
La Casa Blanca consideró que "un poco de empatía por parte de Claudia Sheinbaum valdría mucho la pena" respecto de la muerte de dos agentes en Chihuahua
Internacional Detienen en Argentina a colombiano acusado del asesinato de Uribe Turbay
El detenido es señalado de planificar y ejecutar un ataque con explosivos contra Uribe Turbay cuatro días antes del ataque mortal
Nacional Incendio en el Mercado de Sonora de CDMX consume un centenar de puestos
Autoridades de la CDMX confirmaron el saldo del incendio en el Mercado de Sonora este martes 21 y miércoles 22 de abril de 2026

El arma más letal de la que puede disponer Vladimir Putin podría cubrir no solo a Ucrania sino a todo Europa y con ello darle una clara ventaja a Rusia para conseguir la victoria en su invasión.

No es un ataque nuclear, eso tendría repercusiones globales de las que no se salvaría Rusia ni nadie, es simplemente esperar a que llegue el invierno y alcance al país invadido sin energía eléctrica y al resto del continente sin los combustibles suficientes para no tener que frenar sus economías.

Ni siquiera se trata de esperar las temperaturas congelantes para derrotar a las tropas enemigas en un combate cuerpo a cuerpo. No se trata de la ventaja que los rusos han tenido desde Napoleón hasta los nazis, es algo peor.

Putin se ha dedicado a atacar a la población civil ucraniana. Además de las ejecuciones de población no armada, el autócrata ruso ha dirigido sus misiles en contra de las instalaciones de generación de energía eléctrica y otra infraestructura energética del país invadido.

Matar de frio hasta la rendición podría inscribirse en la lista de crímenes de guerra que ya acumula el régimen de Moscú. Pero el invierno tiene otros efectos no mortales, pero sí económicos y políticos entre los aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.

Europa depende del gas de Rusia, no es una subordinación que no pasó desapercibida por Vladimir Putin al momento de decidir las dos invasiones que ha ordenado a Ucrania. La primera le funcionó y se anexó Crimea, ahora busca su segundo triunfo de la mano de un termómetro bajo cero.

Rusia, mientras tanto, ha encontrado un mercado sediento de energéticos con el que comparte varias cosas: ser un régimen dictatorial y un repudio a la política de Occidente. China podrá consumir lo que Europa no le compre a Rusia, aunque conectar ambos mercados tampoco es tan sencillo.

El arma invernal de Putin implica cortar suministros energéticos a Europa, que no se pueden suplir con facilidad a gran distancia, desde América o África. Esto hace que la racionalización de los combustibles baje el ritmo económico y se acerque la región a una estanflación.

Pero las esquirlas de la estrategia de congelamiento europeo alcanzan los sistemas democráticos de esos países. Los ciudadanos desencantados con los malos resultados económicos respaldan a los contrarios en las elecciones.

La mayoría de los países europeos ya han rebotado entre sus alternativas habituales y ahora empiezan a experimentar los extremos. Populistas y extremistas que acaban por descomponer la estabilidad de los países.

Estados Unidos, mientras tanto, se contrae a sus asuntos de política interna y se prepara para las elecciones dentro de dos semanas.

Un Congreso dividido traería problemas políticos internos al presidente Joe Biden que le restarían prioridad a la defensa ucraniana.

Así pues, el intento de ganar la guerra de la invasión a Ucrania por parte de Vladimir Putin va de la mano del invierno. Sabe que los 18 grados centígrados de hoy en Berlín, Alemania, serán los cero grados de temperatura máxima de enero.