Minuto a Minuto

Nacional Plan Michoacán: Nueve detenidos en el cierre de 2025
Las detenciones y aseguramientos de armas se realizaron en el marco del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia
Internacional Zohran Mamdani inicia mandato en Nueva York; promete gobernar para todos
Zohran Mamdani, de 34 años, inició este jueves 1 de enero de 2026 su mandato como alcalde de la ciudad de Nueva York
Internacional Bolsonaro recibe alta médica y vuelve a la cárcel tras ocho días hospitalizado
Jair Bolsonaro, expresidente de Brasil, abandonó el Hospital DF Star de Brasilia este jueves 1 de enero tras ocho día de hospitalización
Internacional Francia: Mil 173 autos y 505 detenidos durante festejos por el Año Nuevo 2026
El Ministerio del Interior de Francia dio a conocer el saldo de incidentes durante las celebraciones por el Año Nuevo 2026
Nacional Más de 40 mil personas dan la bienvenida al 2026 en el malecón de Mazatlán, Sinaloa
Unas 40 mil personas asistieron al malecón de Mazatlán, Sinaloa, para darle la bienvenida al 2026 con una velada llena de música

Según el Fondo Monetario Internacional, Colombia crecerá este año 5.1 por ciento. Esto es lo primero que el nuevo presidente colombiano, Gustavo Petro, debe garantizar o preservar si quiere hacer un gobierno de izquierda exitoso, como espera media Colombia y media América Latina.

La agenda de gobierno comprometida por Petro es una agenda de izquierda, y la prueba técnica, metodológica e ideológica de ello es que empieza por plantearse un alza significativa de los impuestos.

Es un alza ambiciosa, si la reportan bien los medios, pero indispensable para el resto de su proyecto de gobierno, porque todo lo que quiere hacer cuesta y vale la pena, pero hay que pagarlo. Ver aquí.

Petro quiere una reforma fiscal que le dé 50 billones de pesos colombianos (12 mil 500 millones de dólares, creo). Su programa costaría 19.5 billones, el resto lo aplicaría a reducir el déficit fiscal.

Los 19.5 billones se invertirían en pagar una educación pública superior gratuita, erradicar el analfabetismo y ofrecer una educación preescolar universal.

Crearía equipos de salud itinerantes para prevenir enfermedades y daría financiamiento a secretarías de salud territoriales.

Reformaría el sistema de pensiones para volverlas una garantía de Estado.

Crearía un ingreso mínimo vital. Financiaría el cambio de una economía extractivista a una productiva y la recalificación de trabajadores necesaria para ese cambio.

Plantearía un gran programa de protección de selvas y bosques, dentro de un modelo de economía autosustentable. Crearía un sistema contra la corrupción y pondría en marcha un proyecto de igualdad de género, bajo el mando de su vicepresidenta, Francia Márquez.

Como se le quiera ver, el proyecto de gobierno de Petro luce más coherente y tangible que el de su ocurrente y contradictorio rival.

Lleva sobre los hombros esperanzas excesivas de cambio de época, anuncios de una nueva era. Quienes no lo votaron temen de su autoritarismo y su estilo polarizante.

Junto con mantener el crecimiento económico, Petro debe desengañar a sus seguidores y a sus adversarios en estas materias, ofrecer en cambio un gobierno de izquierda abierto a la pluralidad y a la tolerancia, porque ha triunfado por todo lo alto en un país profundamente dividido. Debe mostrar que es capaz de gobernar para todos.