Minuto a Minuto

Nacional Aurelio Nuño: “Mientras no haya presupuesto y compromiso, la política educativa es retórica”
Aurelio Nuño, exsecretario de Educación Pública, analizó la crisis del sistema educativo bajo los gobiernos de Morena.
Deportes Maratón de la CDMX 2026: Ruta, horarios y cierres viales
Se espera que en el Maratón de la CDMX 2026 participen aproximadamente 30 mil corredores este domingo 30 de agosto
Nacional Atacan a fuerzas de seguridad entre límites de Zacatecas y Aguascalientes
Los hechos ocurrieron sobre la carretera que conectan Villa García, Zacatecas, con San Rafael de Ocampo, de Asientos, en Aguascalientes
Nacional DEA va por más bienes de García Luna; afirma que todavía hay fallos pendientes en EE.UU.
Terrance Cole, director de la DEA, dijo que EE.UU. tiene procesos judiciales pendientes para recuperar activos de García Luna
Deportes Raúl Jiménez marca en la goleada del Wolverhampton sobre el Stoke City
El atacante mexicano Raúl Jiménez volvió a hacerse presente en el marcador en la goleada de su equipo, el Wolverhampton

En lo que llamamos “la Conquista de México” participaron unos 2 mil 100 españoles. Entre 1519 y 1521, apenas hubo en un mismo momento más de mil.

Murieron en el intento seis de cada 10, proporción “mucho mayor que los que solían morir en campañas análogas de Europa”, precisa José-Juan López Portillo, autor de un ensayo sin desperdicio: “Cortés, el extranjero útil” (Nexos, septiembre 2019. https://bit.ly/3d6Txju).

Una proporción mucho menor, uno de cada 15, murió en el contingente de 6 mil españoles integrantes del ejército multiétnico de los Habsburgo que derrotó y capturó a Francisco I de Francia en los campos de Pavia, en 1525.

La pregunta obvia que suscitan estas cifras es: ¿cómo pudieron estos tan pocos y tan mortales aventureros conquistar México, es decir, la muy poblada y guerrera ciudad de Tenochtitlan, joya del llamado imperio mexica?

La pregunta interesante es cómo pudo Cortés crear esa federación.

La respuesta es simple: no pudieron. No fueron sus poderes bélicos, ni el supuesto terror sagrado que infundían con sus caballos y sus arcabuces, los factores que explican lo que llamamos la Conquista de México.

Fue su capacidad de obtener aliados indios y de agruparlos en la causa antimexica, en una causa común que admite el nombre de “federación guerrera”. Esta federación, integrada en mayoría abrumadora por lo que llamamos indios, llevó a cabo lo que llamamos Conquista, es decir, la derrota del pueblo mexica y la caída de Tenochtitlan.

La pregunta interesante es cómo pudo Cortés crear esa federación. La respuesta al uso es que pudo hacerlo por su genio político, porque supo leer en los enigmas de aquel extraño mundo, absolutamente desconocido para él, la constante política clave: la opresión mexica y la disposición de los señoríos indígenas dominados por Tenochtitlan a rebelarse contra ella.

Del genio político de Cortés no hay duda alguna, pero sobre el mecanismo que utilizó para ir agremiando señoríos a su federación guerrera, hay muchas confusiones todavía.

José-Juan López Portillo ha descrito ese mecanismo. No tiene que ver tanto con el genio político de Cortés como con su capacidad de poner la violencia española al servicio de caciques que querían mantenerse en el poder o hacerse de él por la fuerza.