Minuto a Minuto

Nacional Jesús Ramírez empleó programa de 27 mil mdp como instrumento de operación política
Un programa de “compensación vitalicia” para extrabajadores de la extinta Luz y Fuerza del Centro fue utilizado por Jesús Ramírez como instrumento de operación política
Deportes Revelan estado de salud de la esquiadora Lindsey Vonn tras caída en Milano-Cortina
Lindsey Vonn, una de las más grandes figuras de toda la historia del esquí alpino, sufrió un accidente que supone el fin de su carrera
Nacional Atropellan a pareja en la México-Pachuca; automovilistas siguieron circulando
Un hombre y una mujer intentaron cruzar la autopista México-Pachuca, pero fueron impactados por un vehículo
Deportes Esquiador olímpico Hunter Hess critica a EE.UU.; Trump lo acusa de “perdedor”
El esquiador Hunter Hess dijo que representar a EE.UU. en los Juegos Olímpicos de Invierno "es difícil", a lo que Trump le respondió que es un "perdedor"
Nacional Iglesia critica el “desgaste” del amor frente a la cultura de lo “desechable”
Previo al 14 de febrero, la Iglesia se apega a la línea ideológica en la que “amar no es solo sentir”

Jorge Castañeda ha escrito en The New York Times una reflexión, y una pequeña historia, sobre lo sucedido en Culiacán, que no tienen desperdicio.

Se refiere a los resultados contraproducentes, en realidad catastróficos, que ha tenido entre nosotros la estrategia, venida de Washington, de cazar, detener, abatir a los grandes capos de los grandes cárteles para disminuir el poder de los cárteles y hacerlos controlables. La llamada kingpin strategy.

El Presidente, refiere Castañeda, había cancelado esta estrategia. Creemos algunos, entre ellos Castañeda y yo, que la opción de Andrés Manuel López Obrador era la correcta, porque la kingpin strategy no había sino producido la violencia en que estamos, en espiral ascendente, desde 2008.

La tesis central de la pieza de Castañeda en el Times, y ahí su muy buena historia de lo que pudo haber sucedido, es que la presión estadunidense volvió sobre el gobierno de México cuando supieron, con alguna precisión, dónde estaba el Chapito y que había solo unas horas para capturarlo.

La presión indujo a la decisión de capturarlo y esas horas o minutos de presión por la captura invirtieron de pronto, en los hechos, la nueva estrategia del gobierno, que era no cazar capos, al improvisado regreso a la estrategia de cazarlos cuando se pudiera.

Y de pronto se podía, con gran precisión de coordenadas geográficas, en cierto fraccionamiento residencial de Culiacán.

Escribe Castañeda, una voz lamentablemente ausente de nuestra prensa escrita:

“La batalla de Culiacán revela que el cártel de Sinaloa no es más débil hoy que antes del inicio mexicano de la guerra contra las drogas. Quizá las autoridades mexicanas que recibieron el tip estadounidense sobre el lugar donde estaba Ovidio Guzmán, entendieron que si no lo capturaban, el gobierno estadounidense las vería como cómplices. Procedieron entonces a la captura sin muchas ganas, y desastrosamente. Con la revisión del nuevo tratado comercial de Norteamérica detenido en el Congreso americano, quizá López Obrador se sintió obligado a actuar”.

Actuó en el sentido equivocado, dice Castañeda, pues estaba en el curso correcto.

Resumo pobremente un texto lleno de información, de conjeturas inteligentes, de matices que puede leerse aquí: https://bit.ly/362QhjM.