Minuto a Minuto

Entretenimiento Acusan a Drake de usar una plataforma de apuestas para inflar sus reproducciones
Drake presuntamente habría utilizado una plataforma de apuestas en línea para aumentar el número de reproducciones de su contenido musical
Economía y Finanzas Quintana Roo registra récord histórico de operaciones aéreas en diciembre
Las cifras reflejan una alta afluencia de visitantes nacionales e internacionales durante el cierre de 2025 en Quintana Roo
Economía y Finanzas La Bolsa mexicana cae un 2.28 % semanal, su mayor caída desde octubre de 2025
La bolsa mexicana bajó hasta las 64 mil 141.36 unidades, dejando atrás su más reciente máximo histórico de 65 mil 636.36 unidades
Deportes El mexicano Vidal Nuño y el puertorriqueño Leroy Cruz encabezan refuerzos de las Águilas
Junto a zurdos Nuño y Leroy Cruz, la gerencia de Operaciones de Béisbol de las Águilas anunció al receptor venezolano Sebastián Rivero
Internacional Trump busca mármol en Florida para nuevo salón de baile de la Casa Blanca
Trump visitó una empresa especializada en mármol italiano, con la intención de adquirir mármol y ónix para el proyecto

En el mundo sin reglas que se impone al mundo, para nadie es más difícil la vida que para los gobiernos con restricciones democráticas.

Putin está a gusto con un mundo donde puede apropiarse de Crimea sin consecuencias y China es otro, donde puede expandirse sobre el mar de China.

El presidente Trump disfruta el juego unilateralista de condicionar sus compromisos globales, regañando a la OTAN, declarando la guerra comercial a China o amenazando con un par de ataques nucleares aquí y allá.

El mundo sin reglas es más cómodo para los líderes y estados autoritarios que para los democráticos. Y acaba sembrando en estos últimos la tentación de saltarse sus propias reglas, de tomar atajos por el camino del populismo, o de movimientos y malestares nacionales, ansiosos de saltarse las reglas, sus propias reglas.

Son visibles los síntomas de involución democrática en las democracias representativas de muchos países.

Basta, dice Felipe González, a quien gloso en este espacio desde ayer, “que alguien diga que la democracia está por encima de las reglas institucionales y que están dispuestos por tanto a romperlas, porque lo hacen de ‘manera democrática’. Es lo que se puede oír a Trump, a un polaco, a un húngaro o también al brasileño Bolsonaro. ‘Tengo la mayoría y puedo cargarme un poder judicial independiente’” (El País, 8 /10 /19)

La mayoría da el derecho a cambiar las reglas democráticas, dice González. Lo que no da es el derecho de atropellar las reglas vigentes, o saltárselas, y de poner a la vida pública en el estado de anomia, de falta de reglas o de reglas no respetadas, que vuelve la política global y la política local una arena de pleito a puño limpio.

La falta de respeto por las normas, dice González, es fundamental en la crisis catalana. “La democracia está por encima de las reglas del juego, dicen. No. Las reglas del juego que hemos aceptado se pueden cambiar, pero por los procedimientos previstos para el cambio… Incluso para cambiarlas, tienen que ser respetados los mecanismos previstos”.

¿Suena familiar este asunto de saltarse las reglas? Es porque está sucediendo aquí también, como en el mundo.